sábado 14 de junio de 2008

La decadencia del Chavismo

La computadora da Raul Reyes, el aislamiento internacional, la falta de asistentes a las elecciones de su partido, la oposicion ya no le tiene miedo, cada domingo su programa produce mas risas, etc... pareciera que ha sido la causa de que Chavez a cambiado su Ley sapo, y le pidio la rendicion a la FARC.... Volvera ha salir la se#al de RCTV? Bueno ojala, eso es lo que queremos la mayoria de los venezolanos
Runrunes
Nelson Bocaranda
Junio 12th 2008
ALTO
DE 180°. Los insólitos cambios en posiciones de las que hecho gala en este decenio tienen más sorprendidos a los más adulantes seguidores del caudillo que a la creciente mayoría de venezolanos que lo oponen. La fila de rojos que quedaron guindados de la brocha es más larga que una cola de Mercal. Las adulancias de los personajes de la robolución -también implica el robo de la ilusión- en torno a la Ley de Inteligencia los convirtió en el Partido Unido de Sapos en apenas una semana.
Las dos reuniones con toda la familia Chávez en Barinas entre gritos, lágrimas, risas, acusaciones y también cariños y amor materno parecieran haberlo despertado de su sueño inalcanzable de convertirse en el líder de la izquierda global. “El terrible deterioro y atraso del país y de sus ciudadanos en medio de la más grande abundancia petrolera no tienen perdón de Dios”, le dijeron.
Su cambio ante las FARC viene dado no sólo por la magnitud de la derrota de la narcoguerrilla por parte del gobierno de Uribe sino que se complementa con la contundencia de las pruebas de su relación y apoyo económico y territorial aparecidas en el muy negado laptop y documentos de Raúl Reyes.
También por el aislamiento internacional que va creciendo al mismo tiempo que el ALBA no crece y más bien deteriora a Bolivia, Ecuador y Nicaragua mientras sus presidentes y ministros chulean de lo lindo al ego del teniente coronel. Brasil se deslinda poco a poco cuando Argentina -para la que ya no habrá más dinero rojito- se une a Francia contra la guerrilla.
El temor de la pérdida electoral en noviembre y un rotundo cambio en el mapa político regional -con varios candidatos de sus filas enfrentados- le acaban la obsesión de ser reelecto de por vida. El fracaso de la cita del PSUV al que le duplicaron la cifra de asistentes le dio en el coco. Los duros rojos aliados de las FARC están más bravos que nunca con él.
La oposición que se va fortaleciendo y el país que ya no le tiene miedo ni a él ni a sus seguidores, por más armados que estén, también le preocupa. Ya su palabra no es ley y cada domingo produce más risas entre sus otrora fieles seguidores. Hoy sí podemos decir, con toda propiedad, que la procesión la lleva toda por dentro Hugo Rafael…
MÁS BROCHAS.Los cambios en el tren gubernamental seguirán en los días por venir. La ineficiencia veraz ligada a la corrupción voraz van dando al traste con ministros, directores y funcionarios de alto rango. Mientras los informes y acusaciones van y vienen, el líder ensimismado cavila y titubea con una cada vez más escasa lista de nombres para designar en los cargos. La rotación ya no sirve.
Por eso está considerando la designación de Rafael Ramírez como vicepresidente y de Alí Rodríguez como reencauchado ministro de Energía y presidente de Pdvsa. El ministro del Interior y el vicepresidente Carrizález están listos para salir de sus cargos. Igual otros miembros del gabinete. Puede utilizar a perdedores en la selección partidista. Anoche debió sorprender con los anuncios.
CHACALEANDO 1. Estupefactos han comenzado a dudar de Piedad Córdoba. Tienen temores, fundados dicen, de que la más preclara aliada de Chávez y las FARC, al verse sometida al acoso de la Justicia colombiana, decida saltar la talanquera y hablar con EEUU para conseguir protección y evitar un posible juicio internacional. Mientras, intelectuales de izquierda como Heinz Dieterich y James Petrash analizan los cambios bipolares del caudillo.
Éste los achaca a que estaría siguiendo la línea de Castro que desde hace 10 años no quiere nada con la guerrilla. Sorpresas. Otra que ayer conversaban en Miraflores se refería a la posibilidad de regresarle la señal a RCTV para así enmarcar en “democracia y legalidad” a un régimen que de seguir así podría ser considerado forajido…
medio
CHACALEANDO 2.
No es novedad que en el sector militar hay descontento por el trato que en esta década se le ha dado a la guerrilla colombiana sean cuales fueran sus siglas. En el Ejército las quejas aumentan cuando comprueban las varias guarimbas que de este lado tienen los que hasta hace unos meses eran símbolo de lucha armada y ahora no tienen razón de ser guerrilleros. La primera pregunta que se hacen es si también se eliminará el componente Reserva que está destinado a ser “la guerrilla ante la invasión imperialista”.
Las molestias con el ministro y sus cómicas apariciones son chiquitas ante las que tienen con el “inteligente y contrainteligente” ministro del Interior que pretende dar órdenes a los militares en la frontera. La FAN no tolerará más el trato especial para los guerrilleros asesinos de sus compañeros. Ni los más radicales oficiales del chavismo apoyan a la guerrilla.
En cuanto a la Ley Sapo le demostraron a Chávez que detrás de ella hay un equipo de policías que extorsionan, apoyados en aliados dentro del Gobierno, y querían tener esta “patente de corso” para aumentar la extorsión reinante…
¡BUEN DISFRaZ! Me advierten sobre la Ley de Financiamiento a Campañas Electorales que ya comenzó a ser discutida en la AN con la mira puesta en la próxima contienda electoral del 23N.
Mientras la disfrazan de “avance”, como debía ser, estiman aprobar que se impidan los aportes privados a las campañas y que se reserve para el Gobierno financiar sólo a partidos que hayan participado en las elecciones para la AN con lo cual, esta vez, quedan fuera todos los partidos de oposición.
Además es inconstitucional, pues el artículo 298 de la Carta Magna dice que las leyes electorales no se pueden modificar en los 6 meses previos a las elecciones…
bajo
CHACALEANDO 3. Hay muchos testigos. Freddy Bernal se presentó en Miraflores para hablar con Chávez. Como el jefe no quería recibirlo increpó al ministro Chacón diciéndole: “Yo sé quiénes quieren acabar con Chávez. Todavía puedo contactarlos. Si no me recibe no haré nada para impedirlo”. Apenas lo supo el caudillo le abrió las puertas y lo recibió con una cordialidad inusitada…
La semana pasada habría estado en visita secreta el presidente electo de Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, quien vino a conseguir acuerdos para cuando asuma el gobierno. Un avión de Pdvsa lo trajo a La Carlota. La embajadora en Asunción, Nora Uribe, ha dicho que apenas se posesione del cargo anunciará su admiración por Chávez y su revolución.
Corresponderá así al apoyo económico que para su campaña manejó la embajada venezolana… En el TSJ la guerra es a cuchillo. La Presidenta, con familiares en altos cargos, amenaza con levantar las inhabilitaciones si se meten con ella… El sargento mayor detenido en Colombia con municiones trabaja para Mindefensa y sus ingresos están entre 9 y 18 millones…

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sábado 31 de mayo de 2008

Marcha en solidaridad a RCTV llega a la sede de la planta en Quinta Crespo

Marcha en solidaridad a Rctv llega a la sede de la planta en Quinta Crespo

Desde las 10 de la mañana inició la concentración en la estación del metro de Bellas Artes en apoyo a Radio Caracas Televisión luego de un año del cese de sus trasmisiones en señal abierta.

Trabajadores de la Planta y Sociedad Civil partieron de la estación del metro de Bellas Artes, recorrieron la avenida México para llegar a la avenida Lecuna y terminar en la sede del canal en Quinta Crespo.

En la movilización se notó la presencia de la Policía Metropolitana así como de funcionarios de los Bomberos Metropolitanos, para mantener la seguridad en el lugar.

Asimismo, las personas gritaban consignas y crearon pancartas en apoyo al canal televisivo. En la sede de la planta se dispuso una tarima donde artistas, periodistas y trabajadores del canal hablaban con sus seguidores.
El periodista Pedro Azocar dijo que la marcha tiene como fin exigir los derechos de los venezolanos. Dijo que con el cese de la señal abierta de la planta se realizó la mayor arbitrariedad que se haya cometido en Venezuela.

“Hemos venido desde el Táchira a decirle al país y RCTV que ahí estamos nosotros, con sus periodistas, actores y actrices porque RCTV no es una empresa propiedad de un grupo de empresarios, RCTV es un patrimonio de los venezolanos”, dijo Azocar.
Delsa Solórzano, candidata de Un Nuevo Tiempo por la alcaldía de El Hatillo, expresó que el motivo de marchar es por la libertad de expresión que no sólo afecta al canal sino también, según Solórzano, a los venezolanos.

“Pretenden dividir a los venezolanos con los que tiene más y los que tienen menos. La libertad de expresión es para todos, nos permite denunciar la inseguridad, la corrupción y el desempleo”, señaló.
La periodista de Rctv, Violeta Rosas, señaló que el canal sigue trabajando igual que hace un año, a pesar que se tuvo que reducir la nómina y expresó que la planta es recordada en las calles. “Tenemos sentimientos encontrados, alegría por esta solidaridad y tristeza por no poder llegar a estos hogares de estas personas que no nos pueden ver”.
También se sumó a la movilización Carlos Vechio, quién dice que la marcha permite reforzar el espíritu democrático del país. “Creo que a un año de un cierre el mensaje es el espíritu del dos de diciembre y que nos sirva de lucha de cara a las elecciones regionales”.
Por su parte, Antonio Ledezma, precandidato a la Alcaldia Mayor, dijo que en la marcha se demostró voluntad no sólo con la empresa sino con los medios de comunicación del país.

“Podemos convivir en la diversidad, mujeres y hombres que bajaron de los cerros y gente de las urbanizaciones del suroeste caraqueño. Gente y hombres que no están de acuerdo con que se haya dado un zarpazo a la libertad de expresión”, dijo Ledezma.
El candidato a la gobernación del estado Bolívar, Andrés Velásquez, dijo que no se trata de Rctv sino al derecho de los trabajadores de la planta y al ataque sistemático que ha tenido el gobierno nacional contra los medios de comunicación.

“Periodistas perseguidos, periodistas sometidos a juicios en tribunales, periodistas encarcelados, se trata del gobierno que más acoso ha hecho a los medios, a la libertad de expresión, esto pone en evidencia que este pueblo quiere vivir en libertad”, dijo Velásquez.
De igual forma, Oscar Pérez, representante del Comando Nacional de la Resistencia, dijo que la manifestación demuestra la solidaridad del pueblo venezolano con Rctv, así como con el resto de la prensa independiente del país. Instó al gobierno nacional a desistir de sus agresiones contra Globovisión y sus periodistas. “Hoy se inicia una nueva etapa de lucha cívica y democrática para exigir respeto a las libertades de nuestro país”.
Julio Borges, representante de Primero Justicia, dijo que el cierre de la planta televisiva constituye una pérdida de la libertad de expresión y señaló que el fin de la marcha es instar al gobierno nacional a reabrir la señal abierta de Rctv. Alfredo Romero dijo que la marcha representa la unidad contra el autoritarismo y el cierre del “canal de todos los venezolanos”.

“Rctv era el canal que llegaba a todos los venezolanos y simplemente de forma autoritaria fue quitado de los venezolanos. La unidad es marchar todos por la reapertura de RCTV, tanto los chavistas como los opositores”, dijo Romero.

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miércoles 13 de febrero de 2008

Cerco a Globovision

Estamos hartos de Chavez , de los abusos de autoridad, de la corrupcion, de la inseguridad, o sea del peor gobierno de Venezuela en los ultimos 50 anos........ Apoyaremos a Globovision, hasta las ultimas consecuencias................
vdebate reporter

VenEconomía Opina 13-02-2008
Ni cierres ni mordazas
El 27 de mayo de 2007, fue un día fatídico para Venezuela: fue el día de quiebre para la democracia y del Estado de Derecho en el país. Ese 27 de mayo, a la medianoche, millones de venezolanos observaron con estupor como el Gobierno bolivariano concretaba el peor despojo a la libertad de expresión cometido por gobierno alguno en la historia de Venezuela, y quizás el peor de América Latina en los últimos 35 años.
El 28 de diciembre de 2006, embelesado por la reelección de su mandato presidencial por seis años más, Hugo Chávez sentenció que el 27 de mayo de 2007 no se le renovaría la concesión a RCTV.
Esa arbitraria sentencia la concretó en contra de viento y marea. No le importó a Chávez que 87% de la población rechazara el cierre de RCTV y que se levantaran olas de protestas en todo el territorio nacional, incluyendo a cientos de miles de sus propios afectos. Tampoco lo detuvieron los múltiples pronunciamientos en contra de la medida de gobernantes, de la prensa internacional, ONGs e instancias internacionales.
Ahora, le toca a Globovisión, el único canal del país que presenta noticias las 24 horas del día, uno de los pocos sobrevivientes (hasta ahora) del acoso y persecución del Gobierno. Globovisión, después del cierre de RCTV, se ha convertido en una de las pocas voces disidentes que quedan en el espacio radioeléctrico venezolano, donde las señales abiertas están copadas por casi una decena de canales privados y del Estado genuflexos al gobierno.
Globovisión es el medio televisivo que muestra a los venezolanos la otra cara de la moneda, para confrontar la información sesgada del oficialismo. El Gobierno, usando una táctica similar a la utilizada contra Radio Caracas Televisión, ha acosado en la última semana a Globovisión en todos los frentes: visita intempestiva del Seniat; solicitud de investigaciones por línea informativa por parte de diputados a la AN; y amenazas de "tomas pacíficas" y vigilias a finales de mes de la Red Nacional de Círculos Bolivarianos del MVR200 y de supuestos comités de usuarios. Incluso se ha llegado al extremo de utilizar a la programación y pautas publicitarias de los medios de comunicación del Estado en contra del canal.Es decir, usando artilugios legales, tributarios, económicos y de toda índole se ha puesto todo el peso del poder del gobierno al servicio de un cerco oficial a Globovisión.
Curiosamente, esta nueva arremetida en contra de la libertad de expresión, llega en momentos cuando el Gobierno acaba de sufrir el pasado 2 de diciembre su peor derrota electoral en nueve años, cuando la imagen nacional e internacional de Chávez está en su momento más álgido y cuando los problemas económicos y sociales están a punto de hacer explosión.
En el supuesto de que el Gobierno se salga nuevamente con la suya, y logre acallar a Globovisión, lo que no podrá tapar por más cierres y mordazas que aplique es su incompetencia para gobernar, ni el fracaso de sus políticas totalitarias y populistas.
Disponible en inglés en: www.veneconomy.com a partir de las 4:00 p.m.

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domingo 3 de febrero de 2008

Porque America Latina no progresa?

Un resumen de nuestra historia politica, triste pero cierto.
vdebate reporter

Por qué América Latina no progresa
Por Carlos Ball

Conferencia pronunciada en Bogotá el pasado 3 de agosto ante la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia.
Agradezco a la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia esta invitación a que hable sobre por qué América Latina no progresa, si bien haré un énfasis especial en el caso venezolano. Luego de 16 años al frente de AIPE, una empresa periodística dedicada al análisis y discusión de los principales temas económicos y políticos que afectan a la región, estoy convencido de que a menudo comprendemos mejor lo que sucede en nuestro propio patio cuando observamos el desarrollo de problemas similares que afrontan países vecinos.

Una historia verdadera
Voy a comenzar contándoles brevemente unas pocas experiencias personales que creo reflejan algunos de los males que, en diferentes grados, han afectado a gran parte de América Latina.
Poco después de la muerte de mi hermano Luis Henrique, leyendo papeles suyos encontré una historia fascinante que me hizo comprender mejor lo que el economista austriaco Friedrich Hayek llamó "el camino de servidumbre", sendero predilecto de los gobernantes venezolanos. Mi hermano, que era nueve años mayor que yo, relataba allí la visita que hizo a mi madre cuando yo nací, en 1939. Al entrar al hospital, saludó a una muchacha que salía con su recién nacido en brazos. La reconoció como trabajadora de la fábrica de nuestro padre; y me enteré de que, en aquellos tiempos, esa empresa pagaba el 95% de los gastos sanitarios de todos sus trabajadores, que recibían atención médica en la Policlínica Caracas, entonces el mejor hospital privado del país.
Fue después de la Segunda Guerra Mundial cuando, por presiones del Departamento de Estado, se creó en Venezuela el Instituto de Seguros Sociales, para comenzar a socializar la medicina y centralizar las jubilaciones. Las Naciones Unidas recomendaron al médico chileno Salvador Allende para que asesorara a Caracas en la creación de ese organismo. Los impuestos a las nóminas que seguidamente impuso el Gobierno nacional hicieron que pronto desaparecieran todos los programas privados de atención médica a los trabajadores, y sólo aquellos venezolanos con altos ingresos pudieron desde entonces tener acceso a las clínicas privadas.
Las buenas intenciones políticas a menudo causan males no previstos, y como la prioridad absoluta del partido gobernante suele ser ganar las próximas elecciones, se dificulta y hasta se imposibilita que se corrijan a tiempo errores nefastos.
Las estadísticas muestran de manera dramática los cambios sufridos en Venezuela entre la generación de mis padres y la de mis hijos. Por ejemplo, en 1958 el ingreso per cápita venezolano equivalía al 78% del norteamericano. Mientras en la década de los 50 el ingreso de los venezolanos aumentó en más del doble, a partir de 1960 –bajo una política económica que el propio presidente Rómulo Betancourt definió como "socialismo en alpargatas"– la población ha crecido más rápidamente que la economía. Hoy, a pesar del precio récord del petróleo, el ingreso promedio del venezolano fluctúa alrededor del 15% del del norteamericano, mientras que todo lo contrario ha estado sucediendo en países ex comunistas como Estonia y la República Checa, al igual que en los llamados tigres y dragones asiáticos.
Yo me gradué en una universidad norteamericana en 1962, y recibí varias ofertas de trabajo para quedarme allá. No las tomé en serio porque para mí el futuro estaba en Venezuela. Pero apenas un par de décadas más tarde, cuando mis hijos se graduaron igualmente en universidades del Norte, ellos no dudaron en quedarse a vivir en Estados Unidos. En Venezuela se notaba ya un cambio profundo: de ser un país floreciente y próspero que atraía a cientos de miles de inmigrantes de todas partes del mundo, así como a gran cantidad de ejecutivos y técnicos de multinacionales petroleras, que preferían quedarse a vivir allí una vez alcanzada la jubilación, ha pasado a ser un país de emigrantes, exportador neto de talento y capital privado. Las aplicaciones de venezolanos que quieren venirse a vivir a Colombia se dispararon un 300% en los últimos dos años. En Miami, así como en los años 60 se veía a médicos e ingenieros cubanos lavando ventanas y cortando la grama, hoy vemos a muchos venezolanos –jóvenes y viejos– tratando de rehacer sus vidas de la misma manera.
Para terminar con estas breves anécdotas personales, les contaré por qué vivo y trabajo en Estados Unidos desde hace 20 años.
En 1987 era el director general de El Diario de Caracas, cuya línea editorial era muy crítica con el intervencionismo y la desenfrenada corrupción del Gobierno del entonces presidente, el socialdemócrata Jaime Lusinchi. El periódico pertenecía al grupo Radio Caracas Televisión, cuya licencia de transmisión vencía en mayo de ese mismo año. Los dueños de la empresa fueron entonces informados desde el palacio presidencial de que la licencia no sería renovada a menos que yo fuera despedido. Cuarenta y ocho horas antes de que me echaran, una fuente cercana al partido del Gobierno me dijo que el ex presidente Carlos Andrés Pérez había afirmado esa mañana, en la sede de Acción Democrática, que el problema conmigo ya había sido resuelto.
Fui despedido, y la licencia de RCTV fue renovada por 20 años.
Dos días después de mi salida del periódico, y mientras el presidente Lusinchi visitaba la redacción de El Diario de Caracas para celebrar su victoria –y, sonriente, declaraba: "Es pecado hablar mal del Gobierno"; lo cual apareció al día siguiente como titular de primera página–, yo confrontaba falsos cargos en un tribunal penal. Allí, el juez Cristóbal Ramírez Colmenares me informó, sin titubear y apuntando al techo con un dedo, de que él, necesariamente, tenía que seguir "instrucciones de arriba".
Decidí entonces emigrar a Estados Unidos. Poco después, habiendo el Gobierno logrado lo que buscaba, se retiraron todos los cargos en mi contra.
Como todos ustedes saben, en mayo de este año la historia se repitió, pero con un final mucho más triste: Hugo Chávez no renovó la licencia de transmisión a RCTV, canal que fue reemplazado por otra televisora más de propaganda gubernamental que, además, se apoderó de 130 millones de dólares en equipos y antenas de transmisión sin pagar un centavo a los dueños.
Cuando no hay respeto por las libertades civiles ni por los derechos de propiedad, estar a bien o a mal con las autoridades puede hacer de uno rico e influyente o pobre y humillado. Para ilustrar este hecho y terminar con el triste caso de RCTV, les cuento otra sorprendente coincidencia. Hace 20 años, Carlos Croes era el jefe de la Oficina Central de Información del presidente Lusinchi; es decir, su ministro de propaganda y censura. Hoy, el Sr. Croes es vicepresidente de Información de Televen, uno de los canales privados que resultaron más beneficiados con el cierre de RCTV, empresa que a lo largo de 53 años fue el más exitoso medio publicitario venezolano.
Debo aclarar que no solamente Chávez y los presidentes de Acción de Democrática han sido enemigos de la libertad de prensa. Una vez, el copeyano Rafael Caldera me llamó públicamente "traidor a la patria". Fue a raíz de un artículo que publiqué el 22 de julio de 1994 en el Wall Street Journal, en el que relataba las fracasadas políticas estatistas del Gobierno venezolano. Mi escrito causó la furia del entonces presidente Caldera, quien, en un discurso pronunciado al día siguiente, en la Décima Convención Nacional de Periodistas, dijo: "A mí me duele profundamente cuando veo a venezolanos que llegan a adquirir la posibilidad de escribir o informar para órganos de prensa internacional (...) diciendo que Venezuela va al desastre.
Eso es una traición a la patria, eso es un crimen contra Venezuela. Creen que por hacer daño a un Gobierno tienen derecho a presentar toda una serie de infamias.
Y espero que algún día el tribunal disciplinario del Colegio Nacional de Periodistas dé una sanción moral expulsando a esos criminales que usan las columnas de la prensa extranjera para denigrar a Venezuela, para presentar un panorama negativo de nuestro país". El presidente Caldera, evidentemente, ignoraba que en Estados Unidos no hay que ser miembro de colegio ni sindicato alguno para escribir en los periódicos, ya que la Primera Enmienda de la Constitución garantiza las libertades de expresión y prensa.

El cáncer del intervencionismo
En Venezuela, así como en muchos otros países latinoamericanos, la democracia que logramos tras la desaparición de las viejas dictaduras militares falló a la hora de garantizarnos el principal derecho humano: el de ganarnos la vida en el trabajo de nuestra preferencia, para luego disfrutar libremente de la propiedad que hayamos adquirido con nuestro propio esfuerzo. El termómetro de nuestros recientes y actuales quebrantos estatistas, a la vez que el más confiable indicador del bienestar y el crecimiento económico latinoamericanos, o, por el contrario, del aumento de la corrupción, el hambre y la miseria, es el grado de libertad de mercado de que gozan nuestros países. Es decir, el nivel o cantidad de trabas burocráticas, permisos, aranceles, licencias, autorizaciones, cuotas, regulaciones, concesiones, franquicias, colegiaturas, sindicatos únicos y demás artificios con que los funcionarios públicos discriminan en contra del pueblo, impidiendo el libre acceso tanto al trabajo como al mercado y despojando a las gentes de su más importante derecho civil, el de ganarse la vida haciendo lo que más les gusta, lo cual suele también ser lo que mejor hacen.

En nombre de la justicia social, el Gobierno venezolano anunció hace pocos días que se va a imponer por decreto la Ley de Estabilidad en el Trabajo, bajo la cual nadie podrá ser despedido, trasladado de cargo o desmejorado en sus condiciones sin la previa autorización del Ejecutivo. Esta nueva normativa reemplazará a la inamovilidad general vigente desde el año 2003. Con razón la semana pasada el director ejecutivo de la Cámara de Comercio Colombo-Americana declaró a Reuters que Chávez ha sido "un gran promotor de la inversión extranjera en Colombia", en referencia al traslado desde Caracas a Bogotá de varias empresas norteamericanas, que temen las consecuencias del manifiesto colapso del Estado de Derecho en Venezuela.

El triste resultado del extremismo intervencionista queda reflejado claramente en las estadísticas de la Confederación Venezolana de Industriales: de las 11.000 industrias que existían en el país en 1998, hoy quedan menos de 7.000, y el número de empleos perdidos en ese sector pasa de 500.000 en los últimos diez años. Por su parte, las estadísticas del Gobierno muestran más bien una disminución del desempleo, debido a que el número de trabajadores públicos ha aumentado un 45% bajo la presidencia de Hugo Chávez. Sin embargo, más de la mitad de los trabajadores forman hoy parte de la economía informal.

La avanzada socialista siempre enarbola la bandera de la justicia social, cuya popularidad se debe en parte a que no tiene una definición clara y precisa. Cada político la define según le conviene en cada momento, para lograr apoyo a un proyecto de ley o la regulación de alguna actividad.

La expresión justicia social fue utilizada por vez primera por un sacerdote siciliano, Luigi Taparelli, en 1840, y pronto se la apropiaron las élites intelectuales que aspiraban a conducir el mundo hacia la utopía del "socialismo científico", en que la razón y las mentes privilegiadas regirían el universo. Ellos sabían mejor que nadie lo que realmente convenía a la plebe ignorante. Así, la justicia social estuvo ligada desde temprano a la economía dirigida y planificada. Según los políticos en ejercicio, el individuo importa poco cuando anda de por medio el bien común.

En un principio había mucho de buenas intenciones en el manejo del concepto justicia social. Se pretendía, por ejemplo, que la gente acomodada contribuyera, a través de fundaciones caritativas privadas, al mantenimiento de colegios y hospitales, o a la adaptación de los campesinos a los nuevos centros industriales. El profesor Hayek fue uno de los primeros en denunciar la justicia social cuando ésta dejó de ser una virtuosa decisión personal de ayudar al prójimo para convertirse en la imposición, desde las alturas del poder, de un ideal abstracto y manipulable. Se creó así una falsa imagen de la gente común como víctima; y es que cuando hay víctimas ha de haber también victimarios.

El filósofo polaco Leszek Kolakowski ha dejado escrito que el paradigma fundamental del comunismo estará por siempre garantizado, porque tu sufrimiento es causado por los opresores y las cosas malas que te suceden no son culpa tuya, sino de los ricos de tu país, o peor aún, de los ricos de ultramar. Sin embargo, los remedios comunistas, nazis y fascistas para acabar con la injusticia social condujeron a hambrunas, campos de concentración y cientos de millones de muertos, resultados infinitamente peores que el mal fantasmagórico inventado por los intelectuales como excusa para detentar el poder.

En el tercer volumen de Las principales corrientes del marxismo, publicado en 1978, Kolakowski afirmaba: "Actualmente, el marxismo ni interpreta ni cambia el mundo: es meramente un repertorio de consignas que sirve para organizar intereses variados". Hayek, por su parte, dejó escrito lo que sigue: "Una de las grandes debilidades de nuestro tiempo es que no tenemos la paciencia ni la fe para crear organizaciones voluntarias con los fines que valoramos, sino que de inmediato pedimos al Gobierno que utilice la coerción (o fondos sustraídos coactivamente) para cualquier cosa que parezca deseable a muchos. Sin embargo, nada tiene peor efecto sobre la participación ciudadana que cuando el Gobierno, en lugar de ofrecer meramente la estructura esencial para el crecimiento espontáneo, se vuelve monolítico y se encarga de todas las necesidades, las cuales en realidad pueden sólo ser satisfechas por el esfuerzo común de muchos".

Para Hayek, la justicia es siempre individual, y "nada ha destruido más [las] garantías constitucionales de libertad individual que el intento de alcanzar el espejismo de la justicia social". El mercado premia a quienes mejor satisfacen los requerimientos y necesidades de los consumidores; manipular los premios significa fomentar la ineficiencia y la pobreza. Ya vimos con horror los logros de Stalin, Mao y Castro bajo el lema marxista "De cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad".

Hoy es políticamente incorrecto mencionar una triste realidad: que las dictaduras militares del pasado, y pese a que causaron mucho daño, a menudo tuvieron la ventaja de que sus gobernantes se contentaban con ejercer el poder político con mano dura, mientras que permitían una amplia libertad económica a la ciudadanía. Algunos amigos del palacio presidencial disfrutaban, desde luego, de la concesión de ciertos y determinados monopolios y oligopolios, pero predominaba la libre competencia, había importaciones sin cuotas ni aranceles y el flujo de inversiones extranjeras no paraba de crecer, lo cual no solamente redundaba en mejoras salariales, sino que fomentaba la creación de una fuerza laboral cualificada y productiva que no aspiraba a vivir de las dádivas de los políticos, sino de su propio esfuerzo.

A fines de los años 50 había más inversión norteamericana en Venezuela que en todo el resto de América Latina. Y pienso que la mejor universidad que por muchos años tuvimos los venezolanos fue la Creole Petroleum Corporation, subsidiaria de la Standard Oil. Técnicos y administradores que escalaban posiciones en la Creole solían recibir las más atractivas ofertas de trabajo de parte de empresarios criollos que querían asegurarse de contar con gerentes y administradores competentes. Tal concentración del talento en la industria petrolera fue una de las razones del éxito venezolano en ese campo, pero el lanzamiento del cártel de la OPEP y la politización de nuestra principal industria pronto comenzarían a cambiar el panorama económico nacional.

Es importante recordar que la fundación de la OPEP, el 17 de septiembre de 1960, fue idea del entonces ministro venezolano de Minas e Hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonzo, quien convenció a cuatro mandatarios del Medio Oriente para formar un cártel que asegurara unos ingresos altos a los países productores de petróleo. En 1960 las exportaciones venezolanas de crudo representaban el 60% del comercio petrolero internacional, mientras que los países árabes exportaban a unas pocas naciones europeas.

En 1974 el presidente Carlos Andrés Pérez, que había sido ministro del Interior con Rómulo Betancourt, procedió a estatizar la industria petrolera. He aquí la prueba de que la clase política que surgió a raíz de la caída del régimen dictatorial del general Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, no se contentaría con ejercer el poder político, sino que también ambicionaba el poder económico. Mucho antes, en 1961, el presidente Betancourt anunció que no se otorgarían nuevas concesiones a las empresas petroleras extranjeras, y éstas, lógicamente, comenzaron a repatriar sus capitales y a buscar otras áreas de exploración, lo cual causó una gran presión sobre el bolívar, que sufrió entonces su primera devaluación del siglo XX.

Uno de los pilares fundamentales de toda economía floreciente es la solidez de su moneda. El bolívar venezolano, hoy convertido en miserable chavito, mantuvo su valor de un gramo de oro a lo largo de 82 años, desde 1879 hasta 1961. Desde entonces, su valor oficial con respecto al dólar ha caído un 63.500%, y su poder adquisitivo en más del doble de eso. Éste es el verdadero indicador del robo perpetrado por los gobernantes al pueblo venezolano. Y, como sabemos, los más afectados por la inflación no son los ricos con propiedades inmobiliarias y cuentas en dólares en el exterior, sino los más pobres, que ven desaparecer sus pequeños ahorros.

Para financiar los crecientes gastos del Estado, la clase política latinoamericana suele preferir la inflación a la subida de los impuestos. La inflación no tiene que ser aprobada por legislatura alguna, y afecta menos a los amigos del palacio presidencial. Ahora bien, requiere que se politice el Banco Central, lo cual, en el caso venezolano, ocurrió a mediados de los años 70, bajo la presidencia de Carlos Andrés Pérez. Desde entonces, para ganar elecciones se ha dado en poner a funcionar a todo trapo la máquina de imprimir billetes. La serie de frecuentes devaluaciones del bolívar arrancó con el mandatario socialcristiano Luis Herrera Campins, en 1983.

En la década de los años 50 la inflación era inferior en Venezuela que en Estados Unidos. Por el contrario, en apenas el primer semestre de 1996 la inflación venezolana superó la que habíamos experimentado a lo largo de los 27 años que van desde 1946 hasta 1973. Con todo, debo reconocer que los gobernantes venezolanos no han sido los más ladrones de América Latina. El Che Guevara, al ser nombrado presidente del Banco Central de Cuba (1959), procedió a borrarle dos ceros al peso cubano, y en Argentina le borraron 17 ceros a la moneda entre 1971 y 1991.

La politización de la justicia fue el tercer pie del trípode sobre el que se asentaría el socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez. El general Marcos Pérez Jiménez tuvo un honorable ministro de Justicia, Luis Felipe Urbaneja, que creó un sistema judicial regido por magistrados honrados e imparciales. En el campo político se cometieron detestables injusticias durante la dictadura militar, pero no ocurría lo mismo en los tribunales.

En 1968 el partido Acción Democrática perdió las presidenciales, pero retuvo la mayoría en el Congreso... y la utilizó para ponerle la mano encima al sistema judicial, a través de una ley que vinculaba el nombramiento de los jueces con los resultados electorales. Así se enterró en Venezuela el Estado de Derecho y la igualdad ante la ley. Se politizó y se corrompió el sistema judicial. Se nombraron magistrados con criterios políticos, a tenor de lo reflejado en los comicios. La consecuencia casi inmediata de ese cambio en la selección de los jueces fue la compraventa de sentencias. La gente influyente y los conocedores del medio sabían a qué abogados acudir en caso de vérselas ante cualquier problema legal, mientras que los pobres languidecían en las cárceles durante años sin ir a juicio. Según distinguidos abogados caraqueños, ya en los años 90 una orden de detención en las cárceles de la capital podía equivaler a una virtual condena a muerte.
Libertad, ¿para qué?
Es comprensible el culto a la democracia en una región del mundo que desde los tiempos de la independencia ha sufrido frecuentes y crueles dictaduras, pero, como solía decir mi difunto amigo –y brillante economista– Arthur Seldon: "No basta con implantar la democracia política. El mercado garantiza mejor la libertad de los ciudadanos". La libertad económica suele conducir a la libertad política, como se vio en Chile, pero ésta no conduce necesariamente a aquélla, como vemos en el triste caso venezolano y en el de muchas otras naciones del hemisferio.

No hay duda de que los ciudadanos disfrutamos de nuestra libertad política en importantes –pero contadas– ocasiones: elegimos a nuestros alcaldes, congresistas y presidentes cada cierto número de años; pero la libertad económica la ejercemos en infinidad de ocasiones y todos los días. La incongruencia de la filosofía política que prevalece en gran parte de América Latina radica en el hecho de que nosotros, los ciudadanos, tenemos el derecho de y estamos capacitados para elegir a los gobernantes y legisladores, pero ellos, una vez encaramados al poder, son quienes determinan lo que podemos hacer o no con nuestras vidas y propiedades, por lo que con inusitada frecuencia utilizan la excusa del bien común para aplastar nuestra libertad y nuestros derechos civiles.

Pienso que la principal razón por la cual nuestro hemisferio no avan za hacia la prosperidad económica que están alcanzando muchos países de otros continentes que solían ser mucho más pobres se debe a que nuestros políticos y gobernantes no creen en los gobiernos limitados. Como claramente lo expresaron hace más de dos siglos los próceres fundadores de Estados Unidos, la razón de ser del Gobierno es la defensa de los derechos del ciudadano a la vida, a la propiedad y a la búsqueda de su felicidad. Los países ricos quizás se puedan, hoy, dar el lujo de no respetar tales principios fundamentales, aunque hasta los políticos franceses se están dando cuenta de que cuando el gasto del Estado del Bienestar alcanza el 54% de Producto Interno Bruto desaparece el crecimiento económico –entre tanto, los jóvenes emigran o viven de la caridad pública porque no consiguen empleo, a pesar de la políticamente atractiva jornada laboral de 35 horas–. Quizá ellos puedan. Nosotros, no.

Algunos de los tradicionales enemigos del verdadero bienestar latinoamericano forman parte, desde hace décadas, de las burocracias de Naciones Unidas y demás organismos internacionales. Tales voces se unen a las de los reciclados burócratas latinoamericanos que antes imponían sus fracasadas ideas dirigistas en sus países de origen y hoy lo hacen a muchos más desde elegantes oficinas de Nueva York, Washington, Ginebra, París o Bruselas y disfrutando de suculentos cargos libres de impuestos. La repetitiva fórmula suele ser más créditos a los Gobiernos, más leyes, más regulaciones... y más conferencias en los más deliciosos hoteles del mundo. También se empeñan en tratar de imponernos las bonitas reglas de los países desarrollados, pero si éstas hubieran estado en vigor hace cien o doscientos años habrían logrado paralizar o destruir la Revolución Industrial e impedido la transición desde unas economías agrícolas pobres a otras desarrolladas e industrializadas que hoy en día avanzan hacia la preponderancia de los servicios.

Lamentablemente, la cultura latinoamericana del siglo XXI es anticapitalista, porque la población ha sido convencida por nuestros locuaces políticos de que el capitalismo promueve la desigualdad y de que sus bienintencionadas políticas públicas dirigistas y socialistas son capaces, a base de programas sociales y redistribuciones de la riqueza, de reducir la pobreza.

Los partidos políticos tradicionales de Venezuela, Acción Democrática y Copei, que antes se alternaban en el poder, solían dedicarse a concentrar en sus manos el poder político y económico, y dejaban prácticamente mano libre a la extrema izquierda en el campo educacional. La sanguinaria guerrilla castrista fue derrotada militarmente en Venezuela hace muchos años, pero buena parte de sus líderes, con la vista puesta en el largo plazo, se dedicó desde entonces a cambiar la manera de pensar de la juventud, prestando especial atención a los jóvenes oficiales.

La educación pública promueve la idea de que la libertad es un valor perfectamente divisible y de que lo importante es la libertad política, mientras que la económica es algo que desean solamente los ricos y los empresarios, para que los bondadosos funcionarios públicos se vean imposibilitados de proteger al pueblo. Hoy es grato ver a los universitarios venezolanos abanderando la lucha por la libertad de expresión, manifestándose ardorosamente contra las políticas y atropellos del Gobierno, pero por varias décadas la educación primaria, media y universitaria estuvo básicamente regida por intelectuales de izquierda que creen firmemente que el futuro de la nación depende de que el poder político y económico esté cada vez más concentrado en sus clarividentes líderes, de que quienes saben lo que más conviene a las masas puedan darse a la ingeniería social sin cortapisas. Se trata de gente que siente un profundo desprecio por los conceptos de libertad individual, igualdad ante la ley, propiedad privada y libre mercado.

En nuestros colegios y universidades se suele hablar de las injusticias sociales que se produjeron durante la Revolución Industrial. El caso es que fue entonces cuando, por primera vez en la historia, el ingreso per cápita comenzó a aumentar significativamente, y el nivel de vida de los obreros empezó a ser muy superior al de los trabajadores del campo. Esa curva ascendente del ingreso per cápita se hizo más perceptible a medida que aumentaba el capital invertido; también crecían la productividad y la demanda, y, en consecuencia, los salarios y el bienestar de los trabajadores.

A medio y largo plazo, la única manera de aumentar los salarios reales pasa por incrementar la productividad de la mano de obra, lo cual se logra solamente con entrenamiento y con mayores inversiones en maquinarias y equipos. Ante el cr ecimiento de la demanda, el empresario evalúa constantemente si es preferible aumentar el número de trabajadores o invertir en maquinaria más sofisticada. Si luego baja la demanda, la maquinaria puede ser utilizada durante menos horas; ahora bien, en muchos países se dificulta o se hace inmensamente costoso despedir a un trabajador. Esto pareciera beneficiar a la clase obrera, pero bajo tales condiciones se crean muchos menos empleos, porque los empresarios prefieren invertir en equipos y contratar menos personal. Otra parte de esa tragedia es que las leyes laborales socialistas, en la práctica, imponen un matrimonio obligado entre patronos y trabajadores; estos últimos, entonces, no dan el salto a puestos mejores en industrias emergentes y con gran futuro, pues no quieren perder las prestaciones y beneficios que han ido acumulando.

La globalización ha vuelto a poner en el candelero el concepto de destrucción creativa, enunciado por Schumpeter en 1912. Y es que las innovaciones que surgen por doquier convierten con celeridad inventarios, ideas, técnicos y equipos en cosas obsoletas. Si a esto le agregamos la inflexibilidad de unas dañinas leyes laborales, tenemos el fracaso asegurado. Sin embargo, en América Latina seguimos sometidos a unas normativas demagógicas que imponen altas indemnizaciones y otros beneficios contractuales, sean económicamente viables o no, a la vez que se multiplican las regulaciones, que aumentan los costos de operación, reducen la rentabilidad, agravan el fenómeno de la corrupción, disparan el crecimiento del sector informal, exacerban la disparidad de ingresos y ahuyentan las inversiones. Ésta es, realmente, una fórmula segura para el fracaso.

El éxito futuro depende del libre funcionamiento del mercado a través de la ley de la oferta y la demanda, que permite el flujo de la indispensable información aportada por los precios libres, lo que a su vez posibilita la óptima utilización de los recursos limitados. Al concentrarnos en lo que comparativamente podemos producir más eficientemente, e importando todo lo demás, avanzaríamos rápidamente hacia una mucho mayor y más generalizada prosperidad.


Socialismo y mercantilismo: dos enemigos formidables
El mundo socialista y planificado es altamente retrógrado y conservador, pues cierra la puerta a las innovaciones, que por definición no pueden formar parte de un plan centralizado.

Las Constituciones socialistas han desempeñado un importante y negativo papel en América Latina. Si bien comenzamos la vida independiente al amparo de Constituciones bastante parecidas a la de Estados Unidos –la cual, como dije antes, fue principalmente redactada para proteger al ciudadano de los abusos de los gobernantes–, aquéllas fueron reemplazadas por otras crecientemente demagógicas, verdaderas piñatas que, supuestamente, nos garantizarían todos los derechos sociales imaginables. Y es que fueron redactadas por políticos que jamás se vieron obligados a sobrevivir en un mercado competitivo ni a hacer frente al pago de una nómina.

En 1961, la nueva Constitución venezolana, de corte claramente socialista, introdujo una gran cantidad de los llamados derechos sociales, tales como el derecho al trabajo, a la atención médica, a la vivienda, a recibir un salario justo, etc. El artículo 99 describía la "función social" de la propiedad, mientras que los pocos artículos referentes a la libertad económica fueron suspendidos durante los siguientes 30 años. De hecho, todas las Constituciones venezolanas, desde la de 1936, permiten la suspensión de derechos y garantías constitucionales en caso de "emergencia nacional", por lo que no nos debe extrañar que nuestros gobernantes se hayan acostumbrado a mantenernos en medio de emergencias nacionales para así poder gobernar por decreto. Por otra parte, cumplir con la letra de nuestras Constituciones suele implicar la quiebra del Estado. Así las cosas, una importantísima función de los gobernantes y burócratas es decidir cómo repartir los premios y castigos entre los diferentes grupos: los sindicatos, la burocracia, los sin techo, los campesinos, los indígenas, los ambientalistas, los empresarios, los dueños de los medios de comunicación, los banqueros, etc.

En Venezuela vamos por la Constitución número 26, la cual está en proceso de ser cambiada por otra, aún más socialista, que permita a Chávez reelegirse de por vida, con lo que desaparecerá definitivamente todo vestigio de equilibrio entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Los presidentes de Ecuador y Bolivia imitan a Chávez, quien a su vez avanza precipitadamente por el camino del miserablemente fracasado "Socialismo o muerte" trazado por Fidel Castro en Cuba hace ya casi medio siglo.

Los salarios mínimos y las excesivas regulaciones producen desempleo y fomentan la informalidad; los altos impuestos del Estado del Bienestar impiden el ahorro, mientras que los servicios públicos recibidos a cambio suelen ser deficientes; los controles de precios producen escasez; la politización del sistema monetario empobrece a la ciudadanía y alienta la huida de capitales, mientras que la redistribución de la riqueza ha sido el mayor de los fraudes, porque sólo los políticos y sus amigos han resultado beneficiados.

Nuestra clase política y nuestros intelectuales suelen culpar a Estados Unidos de los males que afectan a América Latina. Desde el fin de la Segunda Guerra hasta los años 80 prevaleció en gran parte de la región la llamada teoría de la dependencia, promovida por la Cepal y, especialmente, por su director desde 1948 hasta 1962, el economista argentino Raúl Presbich, un abanderado del proteccionismo que definía el intercambio comercial como la explotación de los países pobres por parte de los países ricos, que nos exportaban productos manufacturados caros a cambio de materias primas baratas. El supuesto remedio fue la sustitución de importaciones: se impusieron permisos, licencias de importación, altos aranceles y cuotas para proteger a la industria nacional, que recibía abundante y barato financiamiento de los bancos estatales. Claro que, sin competencia extranjera, el mercado nacional tiende a la concentración y a los monopolios. Así, vimos aparecer a millonarios mercantilistas que rápidamente se dieron cuenta de que es mucho más fácil y remunerador convencer a un ministro o a unos pocos funcionarios encargados de fijar precios y repartir subsidios que a cientos de miles de consumidores, empeñados en obtener óptima calidad a precios bajos.
Lo que trato de decir es que entre los peores enemigos del capitalismo en América Latina sobresalen nuestros pseudocapitalistas mercantilistas. En los años 70 surgieron en Venezuela los llamados Doce Apóstoles del presidente Carlos Andrés Pérez, empresarios que gozaron de inmensos privilegios y jugosos monopolios. Por su quedaran dudas de su increíble habilidad, ahí vemos a alguno que otro de ellos enchufado con Hugo Chávez. No es de extrañar que un conocido escritor y editor venezolano haya llegado a afirmar: "Los doce apóstoles de Carlos Andrés Pérez se han convertido en los cuarenta ladrones de Hugo Chávez".

Pienso que varios de los peores ministros de Hacienda y Fomento que tuvimos los venezolanos en los años 70 y 80 fueron altos ejecutivos de importantes grupos empresariales, que utilizaban descaradamente sus cargos para beneficiar a sus socios y jefes, quienes gozaron de privilegios especiales en la asignación de dólares durante el control de cambio, así como de licencias de importación, subsidios y créditos baratos concedidos por los bancos estatales y la Corporación Venezolana de Fomento. Posteriormente, las llamadas políticas neoliberales de los años 90 con frecuencia siguieron dando la espalda al libre mercado, desprestigiando así la percepción del capitalismo en la mente del pueblo, ya que los monopolios y empresas estatales, que en México llegaron a ser más de 500, a menudo se convirtieron en monopolios y oligopolios privados que, aunque mejoraron la calidad de bienes y servicios y despidieron a gran parte de la innecesaria burocracia de las viejas empresas estatales, también multiplicaron sus precios y tarifas.

El símbolo del mercantilismo continental es probablemente el mexicano Carlos Slim. En abril, la revista Forbes lo colocó en el segundo lugar entre la gente más rica del mundo, con una fortuna personal de más de 53.000 millones de dólares. Pero en junio el medio financiero mexicano Sentido Común reportó que Slim, poseedor de 67.000 millones de dólares, había reemplazado a Bill Gates como el hombre más rico del mundo; y agregaba que aquél y su familia son dueños de "casi el 8% del producto interno bruto de México".

No hay duda de que los mexicanos pagan las tarifas telefónicas más altas no sólo del continente, sino de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, lo cual ha permitido al grupo Telmex acometer, a partir del año 2000, una agresiva política de adquisición de empresas telefónicas por casi toda América Latina.

El llamado neoliberalismo latinoamericano hizo bastante daño y causó mucha confusión. (Por lo que hace a Estados Unidos, la izquierda se ha apoderado ya hace mucho del término liberal, ilustre vocablo de origen castellano que siempre fue antónimo de servil). Pero el verdadero liberalismo no ha cambiado demasiado desde el siglo XVIII: el individuo es la fuente de sus propios valores morales; el libre intercambio entre individuos optimiza la eficiencia y la libertad; el mercado es un orden espontáneo para el mejor aprovechamiento de unos recursos escasos; el libre intercambio entre naciones maximiza la riqueza a través de la división internacional del trabajo, al mismo tiempo que reduce las tensiones políticas y la intolerancia nacionalista; las funciones del Gobierno están estrictamente limitadas a lo que los individuos no pueden hacer por sí mismos: velar por la defensa nacional, mantener el Estado de Derecho para la protección de los individuos y de las propiedades de éstos garantizando el cumplimiento de los contratos libremente acordados y promulgando leyes claras y constantes aplicables a todos por igual, emitir una moneda estable y confiable que estimule el ahorro y el esfuerzo individual... Para evitar confusiones, los liberales clásicos de hoy se suelen llamar libertarios.

Qué hacer
Creo firmemente que el impresionante crecimiento económico que están logrando varios países ex comunistas se debe a su rápido avance hacia ese ideal libertario. Una vez escuché decir a Mart Laar, exitoso primer ministro de Estonia durante dos períodos, lo complacido que se sentía de haber comprobado que "las ideas de Milton Friedman funcionan". El Congreso chino reconoció este año el derecho de los ciudadanos a la propiedad privada, y Albania acaba de establecer una tasa única para el impuesto sobre la renta del 10%, tanto a las personas naturales como a las empresas, tras comprobar que la reducción y unificación de la tasa impositiva ha conducido en varios países a un aumento considerable de la recaudación total. Esto se debe a dos razones: se reduce drásticamente la evasión y se multiplican las inversiones.

Por cierto, que el primer lugar en que se implantó un impuesto de tasa única y pareja fue Hong Kong, donde el ingreso per cápita equivalía en 1960 al 28% del de Gran Bretaña: para 1996 ya representaba el 136% del británico, debido a las políticas de libre mercado instrumentadas por John Copperthwaite.

El exitoso despegue de la pequeña Estonia ha sido igualmente espectacular. Su ex primer ministro Laar admite que no es economista, y que ha leído un solo libro de economía, Libertad de elegir, de Milton Friedman. "Yo era tan ignorante que creía que los beneficios derivados de la privatización, el impuesto de tasa única y la abolición de las barreras a las importaciones eran producto de reformas económicas practicadas en Occidente –ha declarado Laar en alguna ocasión–. Como para mí eran de sentido común, creía que habían sido instrumentadas en todas partes. Y, sencillamente, las introduje en Estonia, a pesar de las advertencias de nuestros economistas de que no se podía hacer. Decían que era tan imposible como tratar de caminar sobre el agua. Lo hicimos, y, simplemente, caminamos sobre el agua porque no sabíamos que era imposible".

En América Latina tenemos el estupendo ejemplo de Chile, una nación tradicionalmente pobre que al liberar la economía logró disparar un crecimiento sostenido. En ese nuevo Chile surgió, bajo el liderazgo de José Piñera, la revolución mundial de las pensiones, que ya se ha extendido a ocho países latinoamericanos, donde más de 50 millones de trabajadores cuentan con más de 100.000 millones de dólares ahorrados en cuentas individuales. Asimismo, varios países ex comunistas han privatizado sus sistemas de retiro. En este campo, Colombia y varias otras naciones latinoamericanas están ya por delante de Estados Unidos.

Lamentablemente, el Gobierno de Estados Unidos nunca se ha preocupado de vender las ventajas capitalistas del libre comercio y la libertad de empresa en América Latina. Por el contrario, desde los tiempos de la Alianza para el Progreso del presidente Kennedy, cualquier ayuda económica de Washington ha estado sujeta a que los Gobiernos latinoamericanos suban los impuestos; y a menudo han tratado de imponernos reformas agrarias que ni siquiera Franklin Roosevelt consideró convenientes para su país.

En cualquier caso, los miles de millones de dólares que se han destinado a los programas de ayuda extranjera desde el final de la Segunda Guerra no han conseguido cambiar nada en el mundo. Y es que, como bien decía el más brillante economista del desarrollo, Peter Bauer, "el argumento de que las donaciones externas son necesarias para el progreso de los países pobres confunde causa y efecto". Son los logros económicos lo que produce activos y dinero, no a la inversa.
En Estados Unidos se habla mucho ahora de "nivelar el campo de juego", lo cual quiere decir que algunos sindicatos y sectores industriales y agrícolas superprotegidos y poco competitivos aspiran a seguir aprovechándose de las actuales y futuras barreras a la importación. Nivelar el campo de juego significa en realidad aumentar el desempleo y la pobreza en América Latina.

Si Washington creyera realmente en las ventajas del capitalismo, sus representantes abrirían las hasta ahora exageradamente largas y complejas negociaciones de los tratados bilaterales de libre comercio diciendo a sus contrapartes algo como lo siguiente: "Lo que más claramente conviene a los norteamericanos es poder comprar los mejores productos y servicios del mundo al precio más bajo posible, por lo que procederemos a eliminar cualquier traba o barrera a la libre importación de productos y servicios provenientes de su país. Y, en beneficio de su propia gente, les sugerimos, aunque en ningún momento se lo trataremos de imponer, que ustedes hagan exactamente lo mismo. Entonces, finalizada la negociación, procedamos con el brindis".

En América Latina, muchos de nuestros gobernantes y políticos siguen luchando contra enemigos imaginarios. Antes se culpaba al imperialismo yanqui, que supuestamente nos obligaba a intercambiar materias primas baratas por productos manufacturados caros; hoy, el enemigo es la globalización, los subsidios agrícolas de los países ricos y las "asimetrías". En cuanto a los subsidios agrícolas, si, por ejemplo, permiten a los latinoamericanos comprar pan más barato porque se elabora con trigo subsidiado por los contribuyentes norteamericanos, ello debería ser más bien aplaudido y apoyado por quienes pretenden defender a los pobres de sus propios países. El tema de las asimetrías es todavía más absurdo. Equivale a decir que si un hombre rico, al volante de su Rolls-Royce, se para en un semáforo y le compra una caja de chicles a un jovencito en alpargatas, se está aprovechando de él, y perjudicándole. Así como los dictadores del siglo XX nos decían que los latinoamericanos no estábamos listos para la democracia, los políticos de hoy insisten que no estamos listos para la libertad económica.

El problema latinoamericano es profundo y difícil de combatir, porque las principales trabas al bienestar y a la prosperidad forman parte de nuestras instituciones: nuestros Gobiernos, nuestras leyes y Constituciones, nuestros sistemas judiciales politizados, nuestros sistemas de educación pública, que a lo largo de varias generaciones han deformado la manera de pensar de la ciudadanía... Lejos de promover la responsabilidad individual, la propaganda política que se introduce en la educación pública enseña a los niños que el Gobierno es el tío rico y bondadoso que siempre estará allí para ayudarles, cuidarles y posibilitarles la felicidad. El problema, claro está, es que el Gobierno sólo puede darme a mí lo que antes le quitó a usted.

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jueves 13 de diciembre de 2007

Chavez en contra de los medios de comunicacion de Venezuela

Que tortura es este Chavez dios mio.....
vdebate reporter

Chávez estrecha el cerco a los medios críticos y controlará los mensajes de móvil, tras su derrota
ABC de España, 13 de diciembre de 2007

http://www.abc.es/20071213/internacional-iberoamerica/chavez-estrecha-cerco-medios_200712130256.html
CARACAS. Ayer dejó de circular el diario regional «Correo del Orinoco»; hace un mes «El Impulso»; hace 200 días, cerró la señal abierta del canal Radio Caracas Televisión (RCTV), y ahora quiere controlar los mensajes de la telefonía móvil.
El presidente Chávez está pasando factura a los medios de comunicación que ejercen la libertad de prensa y de expresión en plenitud frente a las restricciones impuestas por el Gobierno. Todo tiene que ver con el proyecto totalitario rechazado por mayoría popular en el referéndum del 2 de diciembre. Los periódicos independientes están cerrando poco a poco por falta de papel. «Son represalias; Chávez está picado por la derrota y la paga con los medios», dice una abogada que pidió mantenerse en el anonimato.
Después de 30 años, el «Correo del Caroní», con sede en Ciudad Guayana, en el estado Bolívar, al sur de Venezuela, se vio forzado a suspender su tiraje porque el Gobierno no le ha autorizado los dólares para comprar el papel importado. El diario ha tenido que conformarse con la emisión de su página web (
www.correodelcaroni.com), mientras espera la solución del problema.
Su director, David Natera Febres, también presidente del Bloque de Prensa de Venezuela, afirmó que desde hace seis meses la Comisión Nacional de Divisas (Cadivi) no le cancela las divisas a su proveedor, que es la empresa chilena Dipalca, y no descarta que sea por motivos políticos, «se deba la campaña informativa que ha mantenido el diario durante el referéndum de la reforma constitucional. El Gobierno busca penalizar la opinión libre».
Reporteros Sin Fronteras sostiene que no es el primer caso.
En noviembre, el diario regional «El Impulso», editado en Barquisimeto, capital del estado Lara, llevaba cuatro meses sin recibir las divisas necesarias para pagar la impresión y el papel. Marcel Granier, director general de RCTV, denunció ayer que el Gobierno de Chávez lleva 200 días usurpando ilegalmente, desde el 27 de mayo pasado, día en que cerró su señal abierta, «y robó las 48 antenas y torres de transmisión del canal». Pidió la restitución de los equipos de la empresa conforme al rechazo mayoritario que recibió su propuesta totalitaria en el referéndum del pasado 2 de diciembre.
Además, el acoso contra los medios y la libertad de expresión quiere ampliarse a la telefonía móvil y los mensajes que envían los 20 millones de venezolanos suscritos al servicio. El Gobierno busca controlar los mensajes que supuestamente «inciten al delito», entre ellos, la información sobre encuestas y datos de desestabilización.

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jueves 2 de agosto de 2007

RCTV al borde

Para los que no lo sabian RCTV volvió al aire por suscripción o cable pero el gobierno trató de quitarles la señal otra vez.

EL NACIONAL - Jueves 02 de Agosto de 2007 Opinión/14
Opinión
El Editorial
Venganza parte II
RCTV al borde


Hoy ya no nos vamos a despertar con la desgracia anunciada del segundo
cierre de Radio Caracas Televisión: la Sala Constitucional del TSJ dijo ser
"competente" para admitir la acción de amparo interpuesta por la Cámara
venezolana de Televisión por Suscripción y "declaró procedente la medida
cautelar solicitada", por lo que RCTV Internacional puede continuar sus
trasmisiones, de acuerdo con una ponencia de la magistrada Luisa Estella
Morales.

La nueva amenaza contra RCTV no estaba basada, en esta oportunidad, en el
falaz argumento oficialista de "haber apoyado el golpe", sino porque se
"resiste" a inscribirse como productor nacional, según sermoneó el ministro
Jesse Chacón en declaraciones a Unión Radio: "El Estado no los está
sacando... son ellos que no se quieren registrar". Este argumento tan
original y brillante, seguramente dejó exhaustas las meninges del
funcionario. A lo mejor si Radio Caracas Televisión se registra oficialmente
como lo exige el Gobierno, entonces lo cerrarán otra vez porque presentó un
programa que no le gustó al jefe del Gobierno, o a la embajada cubana o al
presidente iraní. Motivos sobran cuando la decisión es sola una: cerrar el
canal RCTV a como dé lugar, para que sirva de lección al resto de los
medios.

Ante una situación tan autoritaria como ésa, basada en el poder de la fuerza
y no de la argumentación razonada, no queda otra salida que establecer una
estrategia de resistencia continua, de largo aliento pero de inmediata y
persistente movilización tanto en las instancias del poder judicial,
gremial, universitario y popular, como ante los organismos internacionales,
para que no cese ni se diluya en el tiempo el reclamo de justicia ante este
inaceptable atropello.

Se trata de una larga batalla que puede y debe ser ganada, pues constituye
un asunto fundamental para la vigencia de la libertad de expresión y de la
democracia misma. No podemos ver este problema como un enfrentamiento entre
un empresario de oposición y el Gobierno: nada más falso. Pero esa es la
matriz de opinión que intentan hacer prevalecer los voceros y ministros del
Ejecutivo. Ojalá fuera eso. Con esa cortina de humo quieren evitar que se
vaya al fondo del problema y se analicen las motivaciones políticas,
ideológicas y militares, que impulsan a este régimen a cercar paulatinamente
a los medios de comunicación.

Lo fundamental y es a lo que apunta el régimen bolivariano, es a reducir
drásticamente la pluralidad de la información y a consolidar un sistema
paralelo que niegue o bloquee las alternativas críticas, o negativas, para
la buena imagen del Gobierno.

Ahora bien, ¿cómo piensa el Presidente de la República enterarse de lo que
ocurre a sobre los escándalos de corrupción, o los principales problemas de
los barrios, o las quejas de la clase media por la inseguridad y el mal
estado de los servicios, jamás llega sus oídos por las radios, periódicos y
televisoras oficiales? ¿Qué hará? ¿Se disfrazará como el gran Visir de las
Mil y una noches?

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sábado 14 de julio de 2007

RCTV llegará al 50% de los venezolanos a partir del lunes gracias al cable

EFE
CARACAS.- El canal Radio Caracas Televisión (RCTV) volverá a emitir, ahora por sistema de cable, a partir del próximo lunes, según ha anunciado su director general, Marcel Granier.....

Lea el artículo completo en:
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/12/comunicacion/1184231618.html

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lunes 9 de julio de 2007

RCTV acuerda con "Directv" emitir su señal por satélite de pago

RCTV acuerda con "Directv" emitir su señal por satélite de pago La cadena televisiva privada Radio Caracas Televisión, que salió de la señal abierta el pasado 27 de mayo después de que el régimen chavista no renovara la licencia, emitirá por satélite a través de la suscripción a la empresa "Directv" antes "de que termine este mes de julio". La emisora va a tener transmisiones en Venezuela y en distintos países de Iberoamérica, de ahí su nueva denominación: RCTV Internacional.

EFE) La vicepresidenta de Comunicaciones de Radio Caracas Televisión (RCTV), Beatriz Pérez Ayala, declaró que la señal saldrá por el canal 103 de "Directv", informó este domingo la página electrónica del diario El Nacional de Caracas. El régimen del presidente venezolano, Hugo Chávez, no prorrogó la licencia de transmisión a RCTV por la supuesta actitud "golpista" de la cadena y porque necesitaba la señal del canal dos, utilizada por RCTV, para lanzar la primera televisión de servicio público del país, la TVes, que comenzó a emitir la madrugada del 28 de mayo pasado.

Pérez Ayala dijo al diario caraqueño que actualmente "se ve en la pantalla (a través del canal 103 de Directv) el logotipo RCTV Internacional, pues están en período de pruebas". La nueva denominación de RCTV Internacional se debe a que la emisora "va a tener transmisiones no solamente en Venezuela sino en distintos países de Latinoamérica", declaró por su parte Oswaldo Quintana, representante legal de la cadena privada venezolana.

"Empezaremos por algunos países y después nos iremos extendiendo en el transcurso del tiempo (...) En estos momentos no puedo precisar el nombre de esas naciones porque todavía se llevan a cabo las pruebas satelitales", dijo Quintana, según informó la página electrónica de El Nacional. Agregó que "esta misma semana" RCTV espera cerrar "acuerdos con el resto de las compañías de cable" que operan en el país para emitir su señal a través del sistema de televisión por suscripción, que según datos venezolanos llega al 21 por ciento de la audiencia nacional.

Quintana advirtió que las negociaciones para emitir por cable o satélite no significan que RCTV haya abandonado "su lucha por recuperar la señal abierta" del canal dos, que operó durante 53 años, hasta la madrugada del pasado 27 de mayo. Marcel Granier, directivo de la empresa "1BC", propietaria de RCTV, denunció el miércoles pasado que la cadena hacía "todo lo posible" por regresar a las pantallas de televisión pese a las "presiones y obstáculos" que supuestamente impone el Ejecutivo Nacional.

Granier sostuvo que RCTV mantenía negociaciones con las operadoras de televisión paga, por cable y satélite, y lamentó que "mucha gente tenga que pagar" para ver a RCTV, lo que consideró como "un nuevo impuesto que el gobierno que impone" a los ciudadanos.

Para el momento de su salida del aire, RCTV contaba con más del ochenta por ciento de favoritismo de los televidentes, según encuestas locales. El vicepresidente de Comercialización de RCTV, Julián Isaac, dijo la semana pasada que con el nuevo formato de programación para sistema de televisión por suscripción la cadena dejará de percibir el "ochenta por ciento de los ingresos" que obtenía cuando tenía señal abierta.

La salida del aire de RCTV generó reacciones de condena a esa medida oficial en sectores políticos, sociales y gremiales de Venezuela y de otros países americanos y europeos, la mayoría de ellos tradicionalmente opuestos al gobierno bolivariano de Chávez.

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lunes 2 de julio de 2007

El estado venezolano se apropio indebidamente de RCTV

El estado venezolano se "apropió" indebidamente de los equipos de RCTV. La "justicia venezolana" cambia de de acuerdo a la necesidad del gobierno chavista.
vdebate reporter

Juan Carlos Apitz: ¿Cuál fue la razón y el motivo del dispositivo legal, que le permitió a la Sala Constitucional atribuir el derecho del uso de unos bienes que son propiedad privada de Radio Caracas Televisión?.
Caracas 01/07/07. (PS).
El ex-magistrado principal de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo de Justicia, Juan Carlos Apitz, declaró al programa Grado 33, que la respuesta dada por el Poder Judicial a la solicitud de Radio Caracas Television, para que se extendiera su concesión, carece de fundamento, porque se dejó transcurrir más de tres meses desde la fecha de entrada de la demanda, que fue el 9 de febrero de 2007, y la publicación de la Sentencia, la cual, paralelamente, fue el 17 de mayo de 2007’.
Nos hacemos esta pregunta: ¿por qué no se cumplió con el procedimiento breve, ágil y sumario, dispuesto por la Jurisprudencia de la misma Sala Constitucional, de sentencia Nº 7, del primero de febrero de 2000, en el caso José Amando Mejía Betancourt?
Luego, ante esta misma sentencia nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Por qué nada se decidió respecto al resto de las denuncias de violación de los derechos y las garantías constitucionales alegadas por los accionantes?.
Lo mismo ocurre con la segunda acción de amparo introducida por la planta, el 22 de mayo de 2007, tras la cual el Tribunal Supremo ratificó que no había lugar para la renovación de la Concesión€ ¦’´.
En este caso se solicitó también un amparo pero de manera Cautelar, el cual fue declarado improcedente. Ahora bien, con respecto a esta Sentencia (763) también nos preguntamos, primero: si no se consulta la libertad de pensamiento y expresión del pueblo venezolano, al impedir que éste reciba ideas, informaciones y opiniones, según la línea editorial pautada por Radio Caracas Televisión, ¿por qué se eludió constatar la existencia de una acusación grave de violación de los derechos constitucionales, con el argumento de que un análisis en ese sentido, sería revisar las normas de rango legal y sub-legal que inspiran esos actos administrativos?.
Valdría reflexionar también acerca de si no es presunción grave de violación del derecho a la igualdad y a la no discriminación de Radio Caracas Televisión, que justo el 30 de mayo de 2007, Conatel renovó la concesión de Venezolana de Televisión, Venevisión, Televisora Andina de Mérida, Amavisión, cuyas licencias vencieron igualmente el 27 de mayo de 2007.
Y finalmente, nos hacemos el siguiente cuestionamiento: si las medidas cautelares son necesarias, ¿por qué no se hizo un análisis que significara la revisión de las circunstancias del caso en su Sala Crítica?.
Pero, lo que Apitz considera aún más alejada de la legalidad, es la tercera acción de amparo que ejerció un comité de usuarios que se abrogó la legitimación, para reclamar el uso de los bienes de Radio Caracas Televisión. ¿Qué circunstancias mediaron para que la Sala Constitucional sustanciara este caso en un día? Eso es lo que media entre la fecha en que se vió impuesta la Sala, que es el 24 de mayo de 2007 y la fecha de la publicación de la Sentencia, que es el 25 de mayo de 2007.
Así mismo, nos preguntamos lo siguiente: ¿por qué se incumplió la condición de representantes del pueblo venezolano a los miembros de unos comités de usuarios, cuando la misma Sentencia advierte que esa legitimación le pertenece a la Defensoría del Pueblo y a cualquier ciudadano venezolano?.
Igualmente, nos preguntamos ¿cuál fue la razón y el motivo del dispositivo legal, que le permitió a la Sala Constitucional atribuir el derecho del uso de unos bienes que son propiedad privada de Radio Caracas Televisión al Estado Venezolano?.
De esta manera Apitz concluye su intervención con los siguiente cuestionamientos: ¿por qué en este caso, cuando se acreditó el derecho de uso de estos bienes, no se le impuso el pago de un ajuste de indemnización a Radio Caracas Televisión, o a sus directivos, o a sus accionistas?. Es que, de alguna manera, ¿no se está violando el derecho a la propiedad privada, conocida expresamente por la Constitución Nacional?
¿No dice esa misma Constitución, que para poder atribuir los bienes que son de propiedad privada al Estado venezolano, solamente se puede hacer previa la Declaratoria de la Autoridad Pública y la asignación de una indemnización al particular al afectado?
Irene Franco.
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sábado 30 de junio de 2007

Espectadores corean contra Chávez en estadio

Espectadores corean contra Chávez en estadio
ap - vie 29 jun - 16h23
MARACAIBO, Venezuela (AP) -
La política penetró momentáneamente la Copa América cuando miles de hinchas venezolanos se pusieron de pie y corearon "¡libertad, libertad!" y "¡este gobierno va a caer!", en evidente desafío al presidente Hugo Chávez.
Las consignas aparentemente espontáneas el jueves por la noche coparon el estadio José Encarnación "Pachencho" Romero unos tres minutos, poco después del inicio de la segunda mitad del encuentro entre la selección estadounidense y la de Argentina en la ciudad occidental de Maracaibo.
La protesta se produjo después de un incidente similar, aunque a mucho menor escala, el martes en San Cristóbal, cuando Chávez inauguró el torneo y fue abucheado por un pequeño número de aficionados.
Los gritos de "¡libertad!" se referían a libertad de expresión, por las protestas de grupos opositores al gobierno de Chávez contra la decisión del presidente de no renovarle la licencia al popular canal televisivo RCTV, partidario de la oposición.
Muchos en la multitud coreaban "¡RCTV!"."Queremos que el mundo sepa que no todos estamos con Chávez", dijo Gabriel González, estudiante de negocios en la Universidad de Zulia, que acudió al partido del jueves.
Chávez ha tomado amplias medidas para evitar que la intensa división política en Venezuela se extienda al torneo de fútbol, y ha prohibido las manifestaciones dentro y cerca de los estadios, al tiempo que ordenó a las fuerzas de seguridad aplicar medidas enérgicas en caso de que se produzcan."
Se ha tratado de crear zozobra, disturbios, cosas cercanas a la Copa. Todo sabemos que se ha dado alguna característica política, sin embargo estamos nosotros conscientes de que la gente va a disfrutar sus partidos en cada uno de los estadios", comentó el viernes el secretario de Deportes, Eduardo Alvarez.
"En ningún momento hemos reprimido que una persona haga una manifestación pública, o que cante, o que diga algo que no está. Es el propio pueblo el que está allí en el escenario viendo su partido", agregó.
Sin embargo, los activistas de la oposición parecen decididos a hacer que el mundo se entere de sus críticas a Chávez. La Conmebol trasladó la semifinal del 10 de julio de Caracas a Maracaibo, argumentando que el estadio Olímpico en la capital carece de la capacidad suficiente para albergar a todos los espectadores que se darán cita y preocupaciones por la seguridad.
Hasta ahora estas demostraciones pacíficas no han afectado el torneo, y no se han repetido en las otras sedes.

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jueves 28 de junio de 2007

MARCHA Comunicadores condenaron la polarización

EL NACIONAL
Jueves 28 de Junio de 2007
NACION/4NACION
MARCHA
Comunicadores condenaron la polarización y exigieron respeto a lalibertad de expresión
"Nos criminalizan por denunciar y hacer periodismo crítico"
Miles de venezolanos acompañaron ayer a periodistas, artistas y estudiantesque protestaron en el centro de Caracas, a un mes del cierre de RCTV
JAVIER PEREIRA
A un mes del cierre de RCTV y en el Día del Periodista los venezolanos marcharon nuevamente en defensa de la libertad de expresión.
El calendario no pudo ser más oportuno: miércoles 27 de junio, Día del Periodista y un mes de la salida del aire de Radio Caracas Televisión.
Excusas perfectas para que centenares de reporteros, fotógrafos, artistas y otros trabajadores de medios de comunicación marcharan ayer por varias avenidas del centro de Caracas para exigir respeto por la libertad de expresión en Venezuela.
La movilización fue inicialmente convocada por varios grupos de periodistas y por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, pero el evento se convirtió en un punto de encuentro de decenas de organizaciones opositoras, partidos políticos, movimientos estudiantiles y otros gremios profesionales (abogados, médicos, nutricionistas, odontólogos y maestros, entre otros) que mostraron su descontento frente al gobierno de Hugo Chávez.
A las 10.00 de la mañana llegaron a Plaza Venezuela los primeros asistentes. Con el paso de los minutos la masa de manifestantes fue creciendo y se desbordó por las calles aledañas hasta que fue bloqueado el tránsito de vehículos por la zona, cerca de las 11:00 am.
Algo similar ocurrió un pocomás tarde en las avenidas Andrés Bello y Libertador. Decenas de carros quedaron atrapados en medio de la marcha ante la poca previsión de las autoridades policiales.
Al comienzo de la caminata se respiraba la desorganización. No había una maquinaria logística encargada de liberar la ruta, marcar elritmo de la marcha ni organizar a los asistentes. Miles de personas permanecieron represadas varios minutos, a la espera del arranque formal de una ma rcha que desbordó las expectativas de sus organizadores. Finalmente, la movilización comenzó poco antes de las 12:00 del mediodía.
"Queremos que sea una marcha silenciosa, porque no hay nada que celebrar.Que la caminata de 4 kilómetros sea para refl exionar sobre el peligro que existe hoy sobre la libertad de expresión en Venezuela", explicó Yanitza León, reportera de RCTV y miembro de la organización Periodistas Unidos por la Libertad de Expresión, uno de los grupos que convocaron al evento.
La cabeza de la marcha entró silenciosa por la avenida Libertador rumbo al centro de Caracas por las avenidas México y Lecuna, al ritmo de un rápido repique de tambores y dirigida por un camión de sonido que transportaba a varios periodistas y a un hombre disfrazado de Guaki, la mascota de la Copa América.
Un poco más atrás, una figura de goma espuma –que de lejos parecía un jalapeño gigante– representaba un micrófono con el logo de RCTV, símbolo repetido miles de veces en la movilización de ayer y que ya se convirtió en uno de los nuevos estandartes de la oposición venezolana.
Con el avance de la marcha, el silencio se fue diluyendo y los distintos grupos de estudiantes, gremios y partidos políticos gritaban sus consignas particulares, como la liberación de Nixon Moreno, el respeto a la propiedad privada y a la educación libre.
Líderes universitarios como Yon Goicoechea(UCAB) compartían la calle con dirigentes gremiales como Douglas León Natera (Federación Médica Venezolana) y políticos como el gobernador Manuel Rosales (UNT) y el alcalde Henrique Capriles Radonsky (Primero Justicia).
Periodistas protagonistas.
Poco antes de la 1:30 pm la marcha llegó a la avenida Baralt y cruzó al surpara dirigirse a una tarima instalada cerca de la sede de RCTV. En este último tramo de la caminata se produjeron pequeños incidentes con grupos oficialistas que gritaban consignas a favor del Presidente, pero sin mayoresconsecuencias. Centenares de efectivos de la Policía Metropolitana y de la Policía de Caracas separaron a los grupos y garantizaron la seguridad de los asistentes.
Para el cierre del evento, un grupo de seis periodistas representantes de los principales medios de comunicación privados leyeron una breve declaración conjunta en la que condenaron la polarización política, solicitaron mayor acceso a las fuentes oficiales y exigieron al Gobierno respeto por la libertad de expresión.
"Nos criminalizan por denunciar y hacer periodismo crítico. Cada vez menos medios privados son invitados a ruedas de prensa ofi ciales.La mayoría de los canales con cobertura nacional son controlados o se encuentran fuertemente vinculados al Gobierno. Más de 300 emisoras de radio están bajo su poder y el año pasado estuvimos obligados a ver y escuchar mil horas de cadenas ofi ciales de radio y televisión", señaló Sandra Guerrero, reportera de El Nacional.
El fotógrafo Fernando Sánchez, de El Universal, recordó que en los últimos ocho años han muerto, al menos, 14 periodistas durante el ejercicio de su oficio; se registraron más de 100 agresiones físicas contra colegas y se dictaron más de 300 medidas administrativas contra varios medios decomunicación. Los periodistas Graciela Beltrán Carías (Unión Radio), Antonio Monroy (RCTV) y Jhonny Ficarella (Globovisión http://www.globovision.com) hicieron un llamado a los periodistas a mantener la movilización de calle para enfrentarlas amenazas a la libertad de expresión.
"Somos un gran muro de contención y no nos callarán. Venezuela es de todos, no de un solo color, y nacimos libres", señaló Ficarella.
"Los periodistas somos un gran muro de contención y no nos callarán"" "Queremos que sea una marcha silenciosa porque no hay nada que celebrar"

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Marcha del 27 de Junio de 2007

Una gran marcha, sigan este link.


http://megaresistencia.com/foro/viewtopic.php?t=42947&start=0

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