miércoles 17 de marzo de 2010

La economia de Venezuela esta a la deriva

Venezuela se aboca a un colapso económico
Joaquim Ibarz

Si existiera un diploma a la mala gerencia y a la incapacidad, Hugo Chávez lo ganaría sin discusión por los desmanes que ha cometido en Ciudad Guayana. Así de claro lo dice la periodista argentina Carolina Barros en Ámbito Financiero tras visitar el complejo fabril de la capital industrial de Venezuela. El 65% de la producción ya bajó la cortina cuando todavía no han pasado dos años desde que comenzó el proceso estatista que se engulló las plantas básicas del acero, el aluminio, el hierro y los minerales preciosos.

"Son las consecuencias de un estatismo salvaje iniciado en mayo de 2008", señala Damián Prat, periodista del diario Correo del Caroní, quien ha denunciado en forma reiterada los escándalos financieros del régimen. "El Gobierno ordena ¡se estatiza! pero bien podría decir ¡se partidiza!", declara por du parte José Luis Alcocer, economista y coordinador del movimiento sindical Unidad Matancera. Como ejemplo, expone: "Lo primero que hizo en mayo de 2008 el ministro de Industrias Básicas y Minería y presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Rodolfo Sanz, fue instalar en los directorios de las industrias estatizadas a sus compañeros provenientes del estado de Miranda".

"Para Alcasa (la empresa estatal del aluminio), no se les ocurrió nada mejor que ponerla bajo el mando de un sparring de boxeo, entrenador del ministro", dice Alcocer. Carolina Barros recuerda que si bien este director sólo duró seis meses en el cargo, durante su mandato la plantilla aumentó en 2.000 empleados.

Venalum, otra de las empresas estatales de aluminio, tuvo como primer presidente de la etapa estatizada a César Romero -compañero de estudios de Chávez-, quien al llegar a la planta preguntó "¿dónde quedan las minas de aluminio?"

"La economía venezolana está a la deriva"
Lo que ocurre en Ciudad Guayana es una muestra de lo que sucede en todo el país. Laeconomía venezolana está a la deriva, afirma el profesor José Guerra; otros 18 prestigiosos analistas financieros advierten que Venezuela se encamina "a un colapsoque no podrá ser evitado sólo con un repunte de los precios petroleros. Asimismo, instan al Gobierno a cambiar de rumbo, por considerar que el camino actual "conduce alfracaso económico, a la pobreza y a la pérdida de libertades".

El economista José Guerra subraya que la contracción de la economía venezolana no fue provocada por factores externos sino más bien por la errática conducción del país por un gobierno que impulsa la estatización de los medios de producción y acosa a la propiedad privada.

Si se excluye el efecto del paro petrolero de 2002, la actual recesión de la economía venezolana es la más severa de los últimos treinta años. El desplome no es una simple caída de la actividad económica, sino algo más profundo: se destruye la capacidad productiva que afecta el crecimiento a largo plazo de la economía y sus posibilidades de generar empleo.

Según José Guerra, el desmantelamiento del aparato productivo ha provocado que en el cuarto trimestre de 2009 se acentuara el declive de la actividad económica. La recesión se profundiza mientras todos los países de América Latina ya salieron de la crisis y reemprendieron el camino del crecimiento. No son factores externos los que generan la contracción de la economía sino más bien distorsiones internas generadas por un presidente que favorece la estatización de los medios de producción y el acoso a la propiedad privada.

Más de 22.000 invasiones de fincas rurales y urbanas
El aparato productivo, tanto el estatal como el privado, está en declive por expropiaciones, invasiones de fincas, controles de toda índole, corrupción generalizada e ineficacia en todos los estratos del poder. Chávez ha destruido la agricultura, la ganadería y la industria en su enfermiza batalla contra la oligarquía. Las empresas del Estado, entre ellas la petrolera PDVSA y las de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), se han convertido en costosos elefantes blancos. De acuerdo con cifras suministradas por la federación de ganaderos, por la Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos y otros gremios vinculados a la producción agrícola, desde que el presidente Chávez está instalado en Miraflores, se han registrado más de 22.000 invasiones de fincas rurales y urbanas. Sólo en Caracas, existen 800 inmuebles invadidos entre galpones, oficinas y apartamentos.

Vicente Brito, ex presidente de la asociación empresarial Fedecámaras, denuncia que el Gobierno ha provocado la anarquía y el desequilibrio social que impera en la nación. "Hoy, el modelo de socialismo del siglo XXI sigue creando grandes pérdidas patrimoniales a los venezolanos que han invertido en fincas o terrenos urbanos y rurales", señala Brito.

Este cúmulo de factores explica que el Producto Interno Bruto de Venezuela cayera un 5"8% en el cuarto trimestre del 2009, mientras que la contracción en el tercero fue de 4,6%. Guerra comenta que el derrumbe de la economía no se detiene pese a que en las últimas semanas el precio del petróleo ha registrado una fuerte subida.

La inversión privada ha desaparecido
Según recalcan los analistas, lo más grave de la crisis no es la caída de la actividad económica, sino la falta de inversión privada, nacional e internacional. Sin inversión no habrá recuperación pese a los cientos de miles de millones de dólares que se han ingresado desde 1999 por la venta de petróleo.

Para el que no ha visitado Venezuela en los últimos años resulta difícil de entender el retroceso que se ha experimentado en los servicios públicos. Hay escasez de agua y electricidad, en especial en los pueblos y ciudades del interior del país. La profunda crisis eléctrica podría agravar la situación económica durante años, acentuando la caída de las exportaciones de combustibles y prolongando el racionamiento de luz impuesto hace unos meses. Los apagones han ido en aumento debido a la falta de inversiones y al mal mantenimiento de presas y centrales termoeléctricas. La crisis se ha agravado por la prolongada sequía que está vaciando los embalses, que generan el 70 % de la energía del país. El plan de restricciones aplicado por el gobierno de Hugo Chávez ha resultado insuficiente para reducir drásticamente la demanda. Chávez decretó a principios de febrero la emergencia nacional eléctrica y ordenó a industrias, comercios y grandes consumidores residenciales rebajar en un 20 % su consumo bajo amenaza de suspenderles el suministro.

La inflación más alta de América
A las penurias provocadas por el racionamiento del agua y la luz eléctrica se suma la desbocada subida de precios. Como consecuencia de la reciente devaluación, el Gobierno bolivariano acaba de decretar fuertes alzas en el precio del pollo, el azúcar y el arroz, tres productos regulados por el Estado. El precio del kilo de pollo subió entre un 36 y un 38 por ciento y quedó fijado en 11,31 bolívares. El kilo de arroz aumentó un 57 por ciento y quedó en 3,66 bolívares, mientras que el azúcar refinado lo hizo en un 30 por ciento. Antes de estas subidas, Venezuela ya tenía la inflación más alta de América Latina (24 por ciento en el 2009).

Ocupación de centrales azucareras
El gobierno realizó el martes una "ocupación temporal" por tres meses de doscentrales azucareras del centro y occidente del país, alegando que las empresas habrían incurrido en acaparamiento. Un empleado de la empresa, que habló en condición de anonimato, dijo a la agencia AP que las toneladas y sacos de azúcar encontradas por las autoridades corresponden a la producción de los últimos cinco días, y negó que la central haya incurrido en acaparamiento.

Las ocupaciones temporales de las dos centrales azucareras se han producido en medio de una creciente escasez del azúcar, uno de los productos de mayor consumo en el país, situación que ha obligado al gobierno a realizar importantes importaciones del producto para atender la demanda nacional.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Cultivadores de Caña, José Ricardo Alvarez, dijo que los productores esperan que la medida contra las dos centrales no afecte sus operaciones en medio de la zafra que se está desarrollando en la actualidad.

Alvarez admitió que el sector enfrenta un proceso de descapitalización. El dirigente empresarial dijo que, pese a la última subida, el precio del azúcar no cubre aún los costos de producción.

Alvarez indicó que debido a la descapitalización del sector y a la fuerte sequía que padece el país, este año la producción de azúcar escasamente alcanzará las 550.000 toneladas, lo que obligará a las autoridades a importar unas 700.000 toneladas para cubrir la demanda nacional.

El gobierno inició hace unos tres años ocupaciones de importantes fincas de caña de azúcar en el centro del país alegando que los terrenos no eran aptos para esos cultivos y que los propietarios no tenían la titularidad de las tierras. Los agricultores señalan que esas expropiaciones desalentaron las inversiones privadas en el sector.

Dos millones y medio de hectáreas expropiadas
El gobierno de Chávez ha expropiado desde el 2005 más de 2,5 millones de hectáreas y ha promovido cooperativas que debido a problemas de ineficiencia y corrupción no han logrado superar la producción del sector privado. La importación de alimentos aumentó en 108% entre 2005 y 2008. Las compras externas pasaron de 3.600 millones de dólares a 7.500. Hace seis años Venezuela era autosuficiente en carnes. Hoy, la producción nacional sólo se cubre el 46% del mercado. Con las confiscaciones agrícolas han aumentado las áreas de cultivo pero ha caído la producción.

"De los pastizales extensos, con reses de la mejor raza que conformaban hace cuatro años las 12.950 hectáreas del hato El Charcote, hoy sólo queda el recuerdo. Los campos han sido invadidos por una maleza anárquica, en pequeñas parcelas a duras penas sobreviven reducidos sembradíos de maíz y frijoles", explica un antiguo trabajador de la finca. De los 1.200.000 kilos de carne al año que producía El Charcote antes del rescate oficial, hoy no se cría ni una res, declara un consultor agrario.

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domingo 17 de junio de 2007

La revuelta de los chamos

Joaquim Ibarz a escrito mucho de Venezuela. Conoce la triste actual situacion venezolana. Aqui otro de sus escritos
Joaquim Ibarz
Corresponsal en México
La revuelta de los chamos
16/06/2007 - 20:14 horas
El presidente Hugo Chávez anda desubicado, sin rumbo aparente, sin comprender lo que pasa. Por primera vez se encuentra en aprietos, a la defensiva. No entiende que los chamos –así llaman en Venezuela a los jóvenes- se manifiesten por las calles gritando "libertad" y "democracia". Ha perdido la intuición para discernir lo que pasa. Le desconcierta que los universitarios se rebelen y, por supuesto, no puede sino atribuirlo a una manipulación del imperio.
Se muestra irritado porque esas demandas de libertad y democracia lo presentan ante los ojos del mundo como un autócrata camino de la dictadura. Se niega a aceptar que Venezuela ha entrado en una nueva etapa de su vida política desde el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), el canal con más audiencia y de mayor antigüedad del país, que gracias a sus telenovelas, programas de humor (Radio Rochela, con 45 años en el aire, era el más veterano de América Latina) y espacios informativos tenía enorme penetración en los barrios populares.
En Venezuela está ocurriendo algo profundo que Hugo Chávez no esperaba. Ha aparecido un movimiento social (estudiantil) que se enganchó con el sentimiento popular. La demanda de reapertura de Radio Caracas Televisión, cerrada por el régimen por mantener una línea crítica, conectó con el sentimiento popular, con el venezolano que todas las noches mira telenovelas y no dispone de dinero para contratar la televisión por cable. El movimiento estudiantil representa una espina cortante en su relación con los sectores populares. Los jóvenes consiguieron lo que la oposición política no logró jamás: rasgar un pedazo de los afectos que Chávez monopolizaba.
Las manifestaciones de universitarios críticos han dado un vuelco al mundo político de los últimos años, dejando sin sentido el discurso de Chávez sí o Chávez no, de pobres o ricos, del este (en Caracas, las zonas de clase media) o del oeste (las barriadas populares). Los estudiantes han protagonizado las protestas más importantes que se han visto en Venezuela en los ocho años que Hugo Chávez lleva en el poder. No por el número de participantes (fueron mucho más nutridas las marchas celebradas durante la huelga general de diciembre 2002 y enero 2003), sino porque son conducidas por gente fresca, inteligente, con buena estrategia, sin conexiones con el pasado y que no usa la desgastada frase de: "¡Chávez fuera!".
Las protestas de los jóvenes marcan la aparición en Venezuela de fuerzas políticas emergentes. Cada vez se hace más evidente la irrelevancia de los viejos partidos y de los desgastados dirigentes.
Los estudiantes muestran madurez, arrestos y buena estrategia. La dirección del movimiento evidenció su clarividencia en la Asamblea Nacional, donde el joven Douglas Barrios, representante de la Universidad Metropolitana, leyó el documento político más punzante y esperanzador que se haya escuchado en mucho tiempo en el país. Con entereza, Barrios defendió los valores fundamentales –libertad, democracia, autonomía universitaria, pluralismo informativo, y reapertura de RCTV- ante los irritados diputados chavistas. Luego se marcharon sin esperar la orquestada réplica de estudiantes oficialistas que nadie había elegido (los chavistas no han ganado ni una votación universitaria para escoger a los delegados).
¿Qué hicieron los jóvenes designados para defender al Gobierno? Recitar el casette contra el imperio y repetir el viejo discurso con monótono estribillo antiburgués, que cualquier izquierdista serio ya borró de su agenda. La prensa venezolana ha denunciado que los estudiantes revolucionarios que debían "enfrentar" a los contrarrevolucionarios eran empleados del gobierno con sueldos de hasta 2.000 dólares mensuales.
"Y aquí es donde se revela que la revolución es pura burocracia estatizada con personal eventual de fin de semana que se incorpora a las marchas y mítines del comandante en jefe, solo por participar en un espectáculo que, es cierto, es repetitivo y cansón, pero es el único donde se cobra por estar ahí, gritar y gesticular", afirma el comentarista Manuel Malaver.
En el último mitin de Hugo Chávez en la avenida Bolívar, de nuevo se puso en evidencia la improvisación, la poca convocatoria del comandante y su imaginario partido único. Tan escuálido resultó que la gente acarreada en su mayoría del interior del país aprovechó el viaje pagado a Caracas para comprar en los centros comerciales "burgueses".
El principal problema para Chávez es que la mayoría de los venezolanos "rechaza que se confisquen los derechos fundamentales, como la libertad, la propiedad privada, la libre empresa, la libertad de expresión, la autonomía universitaria, una educación plural y no ideologizada, y el respeto a la soberanía", recalca el analista político Manuel Felipe Sierra. Sierra advierte que en el futuro cercano se avizora "más conflictividad social", porque Chávez no va a retroceder en sus planes totalitarios con reelección vitalicia y la gente va a continuar expresando su descontento.
Las marchas estudiantiles son entusiastas, informales, sin recursos materiales, -las consignas son garabateadas sobre cartulinas- y se combinan con otras formas de protesta, como pintarse las manos de blanco, entregar flores a los policías o irrumpir en el metro con las bocas tapadas con cinta adhesiva.
Dado que la televisión ya está totalmente controlada por el Gobierno –la única excepción es Globovisión, un canal de noticias que emite por cable- , los estudiantes se comunican por internet y con mensajes SMS por teléfono móvil. Los dirigentes universitarios transmiten un nuevo mensaje, de búsqueda de unidad y de consenso, pluriclasista, en defensa de valores democráticos esenciales, que se contrapone al discurso de confrontación que mantiene el presidente Chávez.
"Nuestra lucha no es sólo por el cierre de una televisora, sino por el conjunto de nuestros derechos, por la libertad de elegir lo que queremos ver y por la libertad de protestar, porque muchos manifestantes han sido detenidos y llevados ante la justicia. El caso Radio Caracas Televisión es el mayor atentado a la libertad de expresión, pero todos los medios están amenazados. Salimos todos los días a la calle porque la defensa de la democracia es más importante que aprobar un examen", declara a 'La Vanguardia' Jon Goicoechea, líder de los estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (jesuitas).
Las palabras de Goicoechea, 22 años, están teniendo un amplio eco en Venezuela por la brillantez, coherencia y madurez de sus planteamientos. Los muchachos no tienen miedo y por eso no se amedrentan con esa imagen tenebrosa de tanquetas desfilando por las autopistas y avenidas de las ciudades, tan propia de los gobiernos militares.
La retórica oficialista, antes y después del cierre de RCTV, no ha sido sino un burdo intento de criminalizar una protesta legítima. Creyeron que llamándoles golpistas iban a asustar a la gente. No lo lograron. El país reviró. Esos jóvenes estudiantes que han cogido la calle se autodirigen. No los manipulan, ni hay una mano peluda detrás de ellos. Los intentos oficiales de desprestigiar su protesta han sido infructuosos, sólo muestran lo que es capaz de hacer el sectarismo político.
Todo cuanto haga o deje de hacer Hugo Chávez le comporta riesgos. Los primeros días reprimió con dureza a los estudiantes, detuvo a cerca de 200 (la mayoría menores de edad). La protesta aumentó. "Alerta en los cerros, en los barrios y en los pueblos para defender nuestra revolución de esta nueva arremetida fascista", dijo en forma amenazante el presidente Chávez al exhortar a sus incondicionales a cerrar filas.
Sin embargo, de los cerros no bajó nadie a apoyarlo al y a enfrentar a los estudiantes. Entre otras cosas porque la gente humilde es la que más resiente el cierre de RCTV porque le quitaron su única diversión. Con la terrible inseguridad que hay en Caracas, la gente pobre se recluye en sus casas a las seis de la tarde. Y no tiene otra distracción que sus añoradas telenovelas, que forman parte de la cultura popular venezolana. De ahí que el 85 % de la población rechace el cierre de la emisora, según indican todas las encuestas.
La mayor humillación para Chávez ha sido la mínima audiencia que está consiguiendo el canal oficialista TeVes, que utiliza la señal y usurpa las instalaciones de la emisora clausurada. Mientras RCTV registraba más del 49% de la audiencia en las semanas previas a su cierre, TeVes, un bodrio que aburre a las piedras, tan sólo alcanza el 0"9%. Por el contrario, Globovisión ha cuadruplicado su audiencia, y pese a ser un canal por cable que sólo emite noticias, se ha convertido en el segundo con mayor rating en todo el país.
Mostrando cierto nerviosismo, Chávez sermonea durante cinco horas seguidas, un día sí y al otro también, en cadenas obligatorias de radio y televisión, a las que tienen que conectarse todas las emisoras del país; los venezolanos deben escuchar forzosamente –la alternativa es apagar la radio y la televisión- los insultos y descalificaciones del presidente a los estudiantes. Pero ya no convence ni a los suyos. Chávez se desconcierta al comprobar que no le funcionan las viejas estrategias de culpar de las protestas a los oligarcas, al imperio o a la oposición golpista. La gente no le está creyendo.A la vieja izquierda que aún apoya a Chávez se le rompen los esquemas al ver las imágenes de la policía golpeando a los estudiantes que gritan "libertad". El articulista Carlos Blanco subraya que "Chávez no concibe que una palabra que se refiere a un mundo complejo, a veces inefable, mueva los espíritus; pero ésa es la magia de la palabra libertad. El régimen no intuye cómo los de abajo se rebelan por ella".
Por su parte, el comentarista Manuel Malaver dice que "la era de los ideólogos que le cocinaron a Chávez el mondongo de marxismo, rupturismo, castrismo y postmodernismo está llegando a su fin; gente como Hans Dieterich, Ignacio Ramonet y Marta Harnecker ya recibieron información de que sus pagos están suspendidos y deben resetear sus cerebros para mantenerse en la nómina de la revolución".
El cierre de RCTV y la represión dialéctica y física del movimiento estudiantil explica que continúe el desplome de la popularidad del presidente. La medición de Hinterlaces, una conocida firma encuestadora que ha venido haciendo sondeos diarios desde la clausura de RCTV el 27 de mayo, revela una fuerte caída en el nivel de aceptación de Chávez. Durante su reelección en diciembre del 2006 tenía 49 % de opinión favorable, la última medición le otorga 31 %; un descenso de 18 puntos, el nivel más bajo en los últimos cinco años.
La encuesta indica que 74% de los entrevistados piensa que las protestas estudiantiles son democráticas y tienen el apoyo popular; 61 % opina que deben continuar, y el 51% coincide en que Chávez actúa más como dictador que como demócrata; sólo el 31 % cree lo contrario.
Chávez, que conoce la historia de su país, sabe que en la Venezuela de los últimos cien años, el adversario dialéctico de los militares fueron siempre los estudiantes. Aunque el movimiento universitario estuvo ausente de la convulsionada escena política venezolana en los últimos 20 años, el cierre de RCTV lo sacó a la calle porque los jóvenes comprendieron que estaban en juego las libertades.
La gran incógnita se centra en si esta protesta inédita que nació en forma espontánea en todas las universidades del país puede tomar mayor envergadura. De momento, todo indica que se ha logrado paralizar la nueva ley de educación que, entre otras cosas, iba a terminar con la autonomía universitaria. Por primera vez desde que está en el poder, Chávez mide los pasos que se dispone a dar, no sea que incendie la pradera con alguna medida que irrite aún más a la ciudadanía. Hay que tener presente que las encuestas indican que el 85 % de los venezolanos rechaza la implantación de un régimen como el cubano, y más del 75% defiende la propiedad privada.
Seguir adelante con su agenda totalitaria le resultará a Chávez más problemático de lo que pensaba hace unos meses. Si el cierre de RCTV ha provocado protestas masivas y desplome de la popularidad del presidente, cuando se consagren las anunciadas reformas radicales de la Constitución para instaurar el llamado socialismo del siglo XXI, se podría producir un desborde de la conflictividad social.
La sociedad estaba dormida y los estudiantes la despertaron. Así de simple resumió el estudiante de comunicación social Fred Guevara la manera como el movimiento estudiantil empezó las protestas que mantienen con la guardia en alto al gobierno de Chávez. Hasta el cierre de RCTV se decía que los opositores venezolanos estaban apáticos, cansados, frustrados, resignados, impotentes, ante la profundización de la vía totalitaria que sigue Hugo Chávez.
Sin embargo, apunta Carlos Blanco, todo cambió de repente. La vibrante energía estudiantil que recorre las calles tomó a más de uno por sorpresa. "Artistas, periodistas, profesores, estudiantes, jóvenes al por mayor, caminan allá afuera. ¿Dónde estaban? -se preguntan los analistas-, y se ensayan respuestas de altísima sociología; no estaban bajo las piedras, ni idos ni ausentes; estaban allí, confundidos con el paisaje, en reposo, hasta que penetraron el silencio", señala el comentarista.
Nadie puede predecir cuánto durará y en qué desembocará este movimiento estudiantil que en vez de revolución convoca a celebrar una asamblea general para la "reconciliación nacional". Llevan ya tres semanas de marchas y protestas sin dar muestras de cansancio. Por el contrario, el gobierno sigue descolocado, incapaz de entender cómo la juventud impugna la ruta totalitaria de Chávez.
Luis Vicente León, director de la firma encuestadora Datanálisis, dice que es ingenuo pensar que las protestas estudiantiles sacarán a Chávez del poder o comprometerán su gobernabilidad, y que es exagerado comparar estos eventos con el Mayo Francés. Sin embargo, destaca que, sin ninguna duda, los estudiantes ganan la batalla simbólica, abren nuevas vías de conexión política y anuncian el surgimiento de liderazgos diferentes, en un país que los pide a gritos.

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sábado 9 de junio de 2007

Entrevista a Jon Goicoechea - Joaquim Ibarz

De nuevo, que orgullo de Venezolano!!!!
reportervdebate
Entrevista Jon Goicoechea, líder estudiantes venezolanos
Joaquim Ibarz
Entrevista a Jon Goicoechea, líder del movimiento estudiantil
“LA LIBERTAD ESTA EN PELIGRO EN VENEZUELA”
“El presidente Chávez no tiene otra respuesta que llamarnos golpistas”
“No protestamos para desestabilizar al gobierno sino para defender a la patria y a la democracia”
“A largo plazo queremos un país que rompa con el militarismo, caudillismo, deficiencia administrativa y división social”

CARACAS (ENVIADO ESPECIAL LA VANGUARDIA BARCELONA)
“Los universitarios salimos a la calle en defensa de la libertad y de la democracia, que sentimos amenazadas. El cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) y la amenaza del presidente Chávez de suprimir la autonomía universitaria fueron los detonantes del despertar estudiantil, sin libertad de expresión no hay libertad”, declara Jon Goicoechea, dirigente del movimiento que en una semana de protestas pacíficas puso al descubierto las costuras de un régimen anquilosado que quedó sin argumentos.
La primera vez que los venezolanos vieron a Jon Goicoechea en Globovisión –el único canal que mantiene una voz crítica- quedaron prendados de aquel joven que además de brillantez en sus argumentaciones mostraba madurez, valentía y, algo muy escaso en este país, una acusada sensatez. Como representante de la Universidad Católica Andrés Bello (jesuitas), se convirtió en portavoz del movimiento estudiantil.
-¿Por qué los estudiantes salen ahora a la calle pese a no haber hecho una sola protesta durante los ocho años del mandato de Chávez?
- Nuestra bandera es la defensa de la libertad de expresión. Con el cierre de RCTV sentimos que se perdía un espacio importante de libertad. Salimos a la calle para exigir que la emisora vuelva a transmitir. Sin libertad de expresión no hay democracia. La libertad está en peligro en Venezuela. En la marcha nacional del pasado miércoles, en el campus de la Universidad Central se colocó una gran pancarta con sólo la palabra libertad. Esas ocho letras resumen el sentido de estas marchas y explican nuestra defensa de la democracia. RCTV no es un caso único, es una coyuntura en un marco crítico para la libertad de expresión.
-Chávez tacha a los estudiantes de golpistas. Dice que quieren desestabilizar al Gobierno.
-El presidente no tiene otra respuesta que llamarnos golpistas. Pretende descalificarnos, pero su discurso es vacío, repetitivo, ya no convence a nadie. No somos golpistas, y él lo sabe. No gritamos contra el presidente, no pedimos su salida del poder, no pretendemos derrocarle. No protestamos para desestabilizar al gobierno sino para defender a la patria y a la democracia. Nuestro movimiento es pacífico. La violencia conviene a algunos para justificar la represión. Hemos introducido una forma innovadora de lucha. Pedimos libertad de expresión, de protesta, de manifestación. Defendemos la autonomía universitaria que nos quieren quitar . En definitiva, defendemos la libertad. Un gobierno que no respeta los valores de la democracia y que toma el camino de la imposición, siempre nos va a encontrar de pie. La defensa de la democracia es más importante que aprobar un examen parcial.
-El presidente Chávez les acusa de “peones del imperio”.
-Esas palabras del presidente ofenden a los venezolanos. Somos los primeros en apoyar la soberanía del país. Chávez incurre en la vieja forma de hacer política, descalifica al adversario con insultos y no con razones. Quiere destruir a los que nos movemos por principios. Esa manera de actuar ya no tiene credibilidad. Fue una irresponsabilidad que el presidente convocara a la gente de los barrios populares a enfrentar a los estudiantes.
-¿Venezuela se encamina hacia una dictadura?
-Desde el momento en que en Venezuela se irrespeta la Constitución y el ciudadano no puede defender sus derechos ante un tribunal de Justicia imparcial hay que pensar que vamos hacia una dictadura. Las condiciones se están dando.
-El profesor Antonio Pasquali advierte sobre la cubanización de las comunicaciones y denuncia que técnicos cubanos emiten el documento nacional de identidad y los pasaportes de los venezolanos que contienen un chip con mucha información.
-Si fuera así sólo podría calificarse de traición a la Patria y de violación a la soberanía nacional.
-De la noche a la mañana usted se ha convertido en un dirigente famoso que despierta expectativas. ¿Cómo asume este papel?
-Aquí no hay un líder único. El movimiento lo dirige un colectivo de estudiantes que ganaron las elecciones universitarias. Por cierto, los chavistas las perdieron todas. Ahora buscamos la coordinación nacional con todas las universidades del país. Yo asumo mi papel con humildad y, responsabilidad.
-¿Cómo ha madurado tan joven?
- Mi vida no ha sido fácil, de joven tuve que afrontar dificultades. Eso me hizo madurar y crecer internamente. Mi abuelo Jon Goicoechea, con quien viví mi infancia, me formó. Y sigo educándome en la universidad de los jesuitas. Mis abuelos me inculcaron buenos valores. Con ellos hice en 2004 una visita a Gordejuela, Vizcaya, su pueblo natal. Fue un viaje muy emocionante.
-¿Qué sentido tiene estudiar Derecho en un país donde se irrespeta la ley?
-Soy un apasionado del Derecho, y confío en que con el esfuerzo de todos podamos cambiar las cosas.
¿Si la Justicia está secuestrada por el ejecutivo?
Los ilustres juristas Eduardo García de Enterría y Manuel García-Pelayo sufrieron exilio y la represión franquista. Hoy sus textos se estudian en todas las universidades. Los estudiantes queremos que se restablezca el Estado de derecho. Luchamos por transformar Venezuela a largo plazo, no salimos a la calle por una coyuntura del momento. En sus 200 años de independencia en Venezuela nunca se ha alcanzado una verdadera República, con ciudadanos libres e igualdad de oportunidades. A largo plazo queremos una Venezuela que rompa con el curso que ha seguido el país entre militarismo, caudillismo, deficiencia administrativa y división social. Confío en que este movimiento estudiantil desemboque en un gran comienzo, en una regeneración de valores en una nueva Venezuela. Aunque se acaben las marchas, el movimiento seguirá adelante porque nació para generar conciencias y difundir valores de democracia y libertad.

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